Derbi en Segunda RFEF: el Deportivo Aragón vence al Brea, el Utebo gana y el Barbastro cae derrotado

El Barbastro perdió en el 93, el Utebo cosechó un importante 1-0 ante el Calahorra y el Deportivo Aragón se llevó el derbi ante el Brea. Fotografía: U.D. Barbastro.
photo_camera El Barbastro perdió en el 93, el Utebo cosechó un importante 1-0 ante el Calahorra y el Deportivo Aragón se llevó el derbi ante el Brea. Fotografía: U.D. Barbastro.

La siempre exigente y complicada Segunda RFEF continúa avanzando. Los equipos aragoneses, situados en el grupo 2, siguen jugando sus partidos con vistas a lograr sus objetivos personales al final del curso. Este pasado fin de semana, el Deportivo Aragón se llevó el derbi aragonés ante el Brea por 0-1, el Utebo ganó 1-0 al Calahorra y el Barbastro perdió en un ajustado 2-3 ante el Izarra.

Por un lado, el derbi aragonés prometía emociones fuertes en el encuentro que enfrentaba a dos veteranos de la categoría como son el Brea y el Deportivo Aragón, filial del Real Zaragoza. El choque arrancó muy igualado y con alternancia en el dominio del balón. El Aragón comenzó mejor que el Brea, dando un paso adelante y con la primera ocasión clara de gol para Cortés, en el minuto 14, con un disparo desde el área pequeña que se marchó a las nubes.

El tiempo transcurría y el Brea se fue metiendo progresivamente en el partido. Los de Dani Martínez comenzaron a meter centros que querían poner en aprietos a un Calavia que se mostró seguro. De hecho, un disparo del exzaragocista Álvaro Martín obligó al guardameta visitante a efectuar una gran parada. El primer tiempo no dio para más y ambos conjuntos se marcharon a los vestuarios con empate a cero.

La segunda parte comenzó con emociones fuertes. Mañas, en el 47, marcó con un remate al primer toque el primer tanto, que a la postre sería el definitivo, y metía más presión a un Brea que no conseguía dar con la fórmula para traspasar la línea de gol blanquilla. Los locales no conseguían reponerse y el partido comenzó a morir poco a poco. Un disparo de Pau Sans fue la última ocasión de peligro para un Deportivo Aragón que en los minutos finales protegió el resultado y dio al Brea el balón. No obstante, los locales, tirando de garra y corazón, tampoco consiguieron el tanto del empate y el filial zaragocista se volvió con tres importantes puntos bajo el brazo que lo dejan en el cuarto puesto. Por contra, el Brea cae hasta la decimoquinta posición.

EL BARBASTRO CAE CON HONOR

No tuvo excesiva suerte el Barbastro en su duelo ante el Izarra (2-3). Los de Josete Tomas comenzaron el partido de la peor forma posible, recibiendo dos goles en los minutos 23 y 26, obra de Javi Gómez y Arbeloa, respectivamente. Una primera parte para olvidar en la que los aragoneses llegaron al área rival pero sin materializar ningún tanto. De hecho, José Val tuvo la primera del encuentro con un remate de primeras que se marchó rozando el larguero. Al poco, Marc Prat tuvo un remate con la zurda que no encontró portería por muy poco y que hacía ver que el Barbastro iba a por todas. De hecho, los locales comenzaron jugando mejor que el Izarra, pero el fútbol no es justo y cuando mejor estaban los locales, un jarro de agua fría llegó en menos de cuatro minutos con los tantos visitantes que pusieron el 0-2 en el luminoso al descanso.

Al inicio de la segunda parte, Josete Tomás se veía obligado a mover el banquillo e introdujo a De Mesa, que salió y asistió a Crespo para hacer el 1-2. La intensidad era obligatoria y De Mesa traspasó la fina línea entre ir fuerte y hacer falta y recibió una doble amarilla en el 89 que dejó al conjunto aragonés en el minuto 89. Más allá de perder fuelle, el Barbastro se armó de valor y acabó marcando el tanto del empate en el 90, obra de Requès. El encuentro parecía sellado y todo hacía indicar que las tablas se repartirían en Barbastro. Pero no fue así. Al filo del descuento, en el 93, Eneko efectuaba un derechazo imparable desde la frontal del área que entraba y ponía el 2-3. La locura se desató en los visitantes que lograron tres valiosísimos puntos. El Barbastro, por contra, se quedó con un sabor agrío que tardará en olvidar.

UNA VICTORIA GLORIOSA PARA EL UTEBO

El Utebo llegaba a este choque con una victoria, una derrota y dos empates, fruto de la igualdad tremenda de la que goza la categoría. No tenía un partido sencillo ante un Calahorra que llegaba con dos triunfos, un empate y una derrota. Así, este duelo era clave para hacerse con la zona media de la tabla y continuar subiendo peldaños en esta carrera de fondo que es la Segunda RFEF.

El choque arrancó con el balón muy disputado por parte de los dos conjuntos. Fue el Utebo quien empezó mejor en los primeros minutos acercándose al área rival y generando una sensación de peligro a la que solamente le faltaba el premio del gol. El Calahorra fue despertando poco a poco, a tiempo, para no encajar ningún gol y hacer el campo más grande. De hecho, los visitantes empezaron a meter velocidad al juego con algunas llegadas a la meta del Utebo. El visitante Ekiza fue la principal amenaza para el cuadro aragonés. El delantero tuvo dos de las ocasiones más claras para los riojanos con un disparo dentro del área que se marchó fuera y una vaselina que no consiguió engañar a Chanza, guardameta del Utebo. Fue entonces cuando el Utebo despertó de su letargo y gracias a Nene marcaba el 1-0 que le hacía llegar al descanso por delante.

En la segunda mitad, el Calahorra salió a empatar sí o sí el duelo. No obstante, eso no significó que el Utebo se echara para atrás y gozó, gracias a Barrero, de distintas ocasiones para haber podido poner el segundo en el marcador de Santa Ana. Un poco más adelante, Sarriegui y Ángel Pérez también pudieron hacer el de la tranquilidad, pero el segundo tanto se estaba haciendo esperar. Y tanto que se hizo esperar, porque a pesar de las múltiples llegadas del Utebo, el marcador se quedó en un 1-0 que sigue valiendo tres importantes puntos y que le dan la primera victoria en casa al cuadro de Juan Carlos Beltrán. Tras este punto, los aragoneses ya piensan en su próximo choque ante el Izarra en el que querrán vengar al Barbastro y sacar tres puntos.