REAL ZARAGOZA

Condenados a entenderse

El fervor de la afición por Manolo Jiménez obliga a Agapito Iglesias a aceptar las condiciones del técnico para permanecer al menos un año más en el banquillo aragonés. Además, el andaluz ha asegurado que el presidente no le ha fallado desde que llegó. Las líneas maestras del entrenador ya están en la mesa del máximo accionista.

Zaragoza.- Si la figura de una persona ha salido reforzada con la temporada 2011/2012, ésa ha sido la de Manolo Jiménez. El zaragocismo ha visto en el entrenador sensatez, franqueza en sus declaraciones y, sobre todo, una actitud que puede hacer crecer a su equipo. Situación que conoce perfectamente Agapito Iglesias, que sabe que cualquier decisión que no suponga la renovación del técnico puede de nuevo provocar un incendio que arrase con la nula credibilidad que le queda.

Resulta vital por tanto que el máximo accionista aprenda de sus innumerables errores y deje trabajar a los profesionales del fútbol. Por segunda vez consecutiva se ha encontrado con la salvación en la última jornada, alcanzando esta última campaña el calificativo de milagro por parte de la afición española. Tiene además a su guía, a Manolo Jiménez, que se ha identificado con Zaragoza, con su hinchada, y posee unas ganas locas de trabajar para devolver al Real Zaragoza al sitio que corresponde con su historia.

Presidente y entrenador saben que minimizar las apariciones públicas del primero ha ayudado al equipo a centrarse en sus objetivos. ¿Pero volverá al palco de La Romareda? Aseguró que sí, pero en el Coliseum vio claramente cómo todo el estadio brincaba al grito de “Agapito el que no bote”. El objetivo, además, es dar a Jiménez plenos poderes para designar una comisión deportiva que debe cumplir unos requisitos hasta ahora desconocidos.

En rueda de prensa, el andaluz aseguraba que una sola persona no puede hacer y deshacer a su antojo en una entidad futbolística. Por tanto, quiere un grupo cualificado de profesionales que rastreen de arriba hasta abajo el mercado, no sólo de Primera División, sino de la Liga Adelante, categorías inferiores o mercado internacional. Algo parecido a lo que se hizo en el Sevilla de la mano de Monchi, consiguiendo joyas como Dani Alves que posteriormente pudieron ser vendidas por cifras ingentes de dinero. Sin olvidar además a futbolistas que acaban contrato como Pedro Ríos, el primero en sonar.

La primera traba en el nuevo proyecto es la salida de Ángel Lafita y el interés de varios equipos por piedras angulares de este año como Roberto, Apoño o la posibilidad de Postiga, quien tiene la oportunidad de revalorizarse en la Eurocopa. A estos tres, considerados como imprescindibles por Jiménez, habría que sumarles el final de contrato de Javier Paredes. El andaluz pedirá al asturiano que renueve, por su liderazgo en el vestuario y por el sobresaliente rendimiento que ha dado en el final de campaña.

Mucho trabajo por delante y poco tiempo para Agapito Iglesias y Antonio Prieto, quienes primero deberán atar a Jiménez. Las promesas incumplidas son una constante en la era Iglesias, pero como cada año surge la mínima esperanza de un cambio súbito. Un clavo ardiendo al que agarrarse que en esta ocasión tiene acento andaluz y nació en Arahal. El nuevo guía de una afición que necesita desligar a su equipo del infierno y la agonía.