REAL ZARAGOZA

Compás de espera

El Real Zaragoza se mantiene sin novedades más de una semana después del final de la Liga BBVA. Las negociaciones con Jiménez siguen a la espera de cerrarse, a falta de establecer el límite de competencias en materia deportiva de Agapito Iglesias y el técnico andaluz. Los cedidos y los que acaban contrato no tienen claro su futuro.

Zaragoza.- Las eternas esperas, los “se cerrará mañana” típicos del verano han tardado muy poco en aterrizar de nuevo en una de sus capitales favoritas: Zaragoza. El capitán del barco, Agapito Iglesias, tiene encima de la mesa una inmensidad de asuntos por resolver en los próximos días, si es que de verdad le interesa no llegar con el agua al cuello al último segundo del mercado de fichajes veraniego. Prácticamente la totalidad de la plantilla no tiene claro su futuro, mientras que el banquillo sigue, a día de hoy, huérfano de un comandante con los arrestos necesarios como para afrontar la temporada.

En el ‘caso Jiménez’ se mantiene el compás de espera. El técnico mantiene sus exigencias para renovar, consistentes todas ellas en renovar el club y dar un salto de calidad progresivo que aleje al Real Zaragoza de miserias vividas hace escasos meses. Además, ha pedido a Agapito Iglesias que se aparte de las decisiones deportivas, situación que cambiaría por completo lo realizado por el máximo accionista en los últimos años. ¿Cederá el soriano? La historia dice que no.

A todo esto hay que sumar que muchos de los futbolistas cedidos o con el contrato pendiente de prolongar se mantienen a la espera de la renovación del técnico para decidir su futuro. El primero de ellos Apoño. El andaluz ha manifestado su deseo de permanecer en el Real Zaragoza, a pesar de las dificultades económicas que conllevaría para el club su traspaso. Sin embargo, la indefinición de las operaciones ha despertado el interés de otros equipos, hasta el punto de que en Málaga se da por hecho un acuerdo prácticamente total con Osasuna para su fichaje.

No es el único, ya que Carlos Aranda es fuertemente relacionado con Granada. El delantero no ha tenido suerte con las lesiones en su estancia en Zaragoza, pero el rendimiento dado es notable. El malagueño llegó a tierras mañas con contrato hasta final de temporada con opción a renovar por una más, pero el club todavía no ha manifestado nada al respecto. Y así será hasta que no se confirme la continuidad de Jiménez y la consiguiente creación de una comisión deportiva que decida. Un grupo en el que, por supuesto, no deberá estar Agapito Iglesias.

En línea opuesta se ha desmarcado David Mateos en una entrevista concedida a El Periódico de Aragón. El central ha reconocido que no ha sido su mejor año y ha asegurado que su intención es no regresar. Sobre todo porque Jiménez no ha contado con él en los últimos partidos, por lo que no vería el sentido a mantenerse en el Real Zaragoza sin oportunidades.

Las operaciones llevan camino de desbloquearse en cuanto el club anuncie la renovación de Manolo Jiménez, pero para ello debe confirmarse el paso atrás, esta vez sí y verdadero, de Agapito Iglesias. El andaluz no quiere exponerse a una temporada convulsa, algo a lo que sí accedieron sus antecesores a través de promesas incumplidas. Pero si las cosas no aceleran, las opciones volverán a nublarse y teñirse de negro.