Una tarde “de cuento” para recuperar el espíritu navideño en el Teatro Principal

"Cuento de Navidad" se puede disfrutar hasta el 7 de enero en el Teatro Principal.
photo_camera "Cuento de Navidad" se puede disfrutar hasta el 7 de enero en el Teatro Principal.

¿Es esto el portal de Belén?, preguntaba con nerviosismo una simpática pastora a las puertas del Teatro Principal. Muy amablemente, la gente le iba contestando que no, que estaba un poco perdida y sin quererlo, el público ya se iba metiendo en el papel de uno de los cuentos más entrañables y navideños que se hayan creado posiblemente desde su publicación original allá por el año 1843.

Fue precisamente el británico Charles Dickens el culpable de que esa fría tarde de jueves en Zaragoza cerca de 800 espectadores fuesen a disfrutar de la historia del avaro y egoísta Ebenezer Scrooge y la visita de tres fantasmas la víspera de la Navidad. Una historia que ha ido de generación en generación pero que, por mucho que pasen los años, hay cosas que desgraciadamente en el mundo nunca cambian.

Las luces se apagan, el público ya tiene el móvil en modo avión, se escucha la risa nerviosa de alguno de los más pequeños y la función está a punto de comenzar. Durante la hora y media que iba a durar la representación de un cuento conocido por todos, se pudo ver nieve, ilusión, música, teatro y algunas licencias en el guion adaptadas a los tiempos que corren y que sonsacaron alguna que otra carcajada entre el público.

Bajo el mando del señor Scrooge, un impecable Fernando Cayo se merendó el escenario aquella tarde, como si el papel hubiese estado escrito para él y es que, ¿quién no recuerda esa avaricia ciega que no le dejaba ver lo realmente importante? Aunque si hay algo que seguro que todos recuerdan es la visita de esos tres fantasmas de la Navidad pasada, presente y futura, que cambiarían por completo a su avaricioso y tacaño protagonista.

La simpática “fantasma” llegada directamente del pasado le echó la bronca por “no estar a la moda” y le mostró algunos de los episodios de su vida para hacerle reflexionar. Con su característico pijama blanco tuvo una noche de lo más movida y todavía no se había vuelto a dormir cuando un fantasma que vivía en el aquí y el ahora le recordó que no todo era tan malo como él pensaba. La emotiva historia del pequeño Tim sonsacó las lágrimas de más de uno de los asistentes y como le pasa un poco a todo el mundo, la visita del futuro todavía está por llegar porque lo que todavía no ha pasado “está en nuestras manos”.

Durante la hora y media que iba a durar la representación de un cuento conocido por todos, se pudo ver nieve, ilusión, música y teatro.

Durante la obra se pudieron escuchar no solamente las impresionantes voces del elenco sino también unos angelicales coros que a más de un zaragozano le resultaría familiar ya que detrás se encontraban nada más y nada menos que los Infanticos del Pilar, que por primera vez en su historia desde su creación en el siglo XVII, iban a formar parte de una producción teatral.

La función llegaba a su fin sabiendo a poco para casi todos los presentes que querían seguir disfrutando de un momento de reunión familiar y de disfrutar de la cultura. Los murmullos de la gente a la salida del teatro elogiaban “a una divertidísima fantasma del pasado”, reconocían a su protagonista por otros relevantes papeles y derrochaban ternura por la actuación de los pequeños actores del elenco.

HASTA EL 7 DE ENERO

Unos murmullos que se llevan escuchando en el Teatro Principal de Zaragoza desde el pasado 21 de diciembre. Un ambiente navideño en el que se respira magia y que se va a mantener hasta el próximo 7 de enero (a excepción del día de Nochebuena, Navidad y el 5 de enero) gracias a un señor Scrooge que recuerda a pequeños y mayores que las cosas importantes en la vida no las compra el dinero y que si hay un momento del año más bonito para compartir con los demás, ese es la Navidad.