Un audiovisual para adentrarse en el papa Luna y seguir celebrando el 600 aniversario de su muerte

Se ponen en conocimiento del gran público las aportaciones realizadas en las últimas décadas de los especialistas
Pedro de Luna tuvo a su disposición la mayor biblioteca del mundo occidental de su época
photo_camera Pedro de Luna tuvo a su disposición la mayor biblioteca del mundo occidental de su época

El Gobierno de Aragón y el Arzobispado de Zaragoza presentarán esta semana una serie de iniciativas culturales ligadas a la exposición "El papa Luna: saber, diplomacia y poder en la Europa medieval", organizada por ambas instituciones en el Alma Mater Museum de Zaragoza con motivo del 600 aniversario del fallecimiento de este insigne aragonés. En concreto, se darán a conocer el catálogo de la muestra, un audiovisual y una página web.

La presentación del catálogo se celebrará el miércoles, 14 de junio, a las 17.30 horas. Participarán el director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Víctor Lucea; el director del museo Alma Mater, Sergio Blanco; los comisarios y editores del volumen, Germán Navarro y Pedro Luis Hernando, y la coordinadora del catálogo y de la exposición, Myriam Monterde.

En el acto de difusión de la web y el audiovisual –que tendrá lugar el jueves 15, a las 17.30 horas–, además de Lucea y Blanco, tomarán la palabra el coordinador de la muestra y guionista del audiovisual, Julián M. Ortega; el realizador del filme, Javier Freeman, y Sara Gimeno, coordinadora del catálogo y de la web.

Ambos actos se celebrarán en la Sala Identitas del Alma Mater Museum. Los asistentes aprovecharán la ocasión para compartir una reflexión sobre la relevancia histórica de Pedro de Luna y la trascendencia actual de su legado. El acceso es gratuito y se terminará con una visita guiada hasta completar el aforo.

"EL PAPA LUNA: SABER, DIPLOMACIA Y PODER EN LA EUROPA MEDIEVAL"

Benedicto XIII (†1423), más conocido como el papa Luna por su procedencia familiar, el poderoso linaje de los Luna, ha pasado a la Historia como el más tenaz defensor de su legitimidad al trono pontificio y en general de la obediencia a la sede de Aviñón, una postura que mantuvo con vehemencia incluso después del concilio general de Constanza lo depusiera en 1417. Esta proverbial obstinación, que ha quedado inmortalizada en la expresión "seguir en sus trece", ha sido valorada por sus contemporáneos y por las generaciones posteriores desde muy distintas perspectivas.

La exposición, comisariada por Germán Navarro y Pedro Luis Hernando, pretende dar cuenta precisamente de las múltiples facetas que encierra la personalidad de este relevante aragonés, Pedro Martínez de Luna, oriundo de Illueca, y su formidable proyección sobre la cristiandad occidental.

Inaugurada el pasado mes de marzo por el Presidente de Aragón, Javier Lambán, la muestra enfatiza los vínculos establecidos en los albores del estado moderno entre Aragón y Europa a través de una cuidada selección de bienes sumamente expresivos sobre la naturaleza del poder y el saber del primer Renacimiento. De este modo, se ponen en conocimiento del gran público las aportaciones realizadas en las últimas décadas de los especialistas más destacados en el estudio de la figura del papa Luna, algunas de las cuales quedan oportunamente recogidas en la correspondiente publicación.

PEDRO MARTÍNEZ DE LUNA, UNA BIOGRAFÍA

Esta sección repasa la biografía de Pedro Martínez de Luna a lo largo de sus distintas etapas (formación, cardenal, legado papal, pontífice en Aviñón y en Peñíscola, sucesión…), subrayando las distintas conexiones que estableció con las mujeres y hombres más poderosos de su tiempo, desde cardenales como Pérez Calvillo, a los compromisarios que eligieron al rey Fernando I en Caspe, pasando por la reina Violante de Bar.

EL LEGADO DEL PAPA LUNA

A la altura de la talla histórica e intelectual del papa Luna se encuentra el rico legado material e inmaterial generado por el propio pontífice, autor de diversos tratados sobre temas variados, entre los que destaca el Libro de las Consolaciones. Mecenas del saber y las artes, Pedro de Luna tuvo a su disposición la mayor biblioteca del mundo occidental de su época, que incrementó con numerosos encargos, que se suman a su activa promoción de las artes.