SANTIAGO ARRANZ

"Si solo opto por una disciplina, tengo la sensación de que dejo otras posibilidades por explorar"

Dice que no tenía otra salida profesional que la vinculada al arte y tal vez por eso el artista Santiago Arranz experimenta con todo tipo de disciplinas. Una pequeña muestra de su producción artística toma forma en la exposición "Una y otra realidad", que puede visitarse hasta el 8 de enero en la Lonja de Zaragoza.

Zaragoza.- La trayectoria de Santiago Arranz (Sabiñánigo, 1959) no se entiende sin examinar su obra en conjunto. Intervenciones urbanísticas, escultóricas, pictóricas y otras, "difícilmente clasificables", confluyen en su universo artístico, del que puede verse una pequeña muestra en La Lonja de Zaragoza con “Una y otra realidad”.

Una exposición donde conceptos y emociones se funden y se confunden en un mismo escenario porque, para Arranz, ambos son ingredientes de la misma realidad. Su concepto del arte es amplio y quizá es, por eso, por lo que no se queda con una sola disciplina porque el artista no quiere dejar pasar otras posibilidades donde pueda explorar.

Pregunta.- ¿Cómo definiría su última exposición?
Respuesta.- Nada más salir de La Lonja hay una frase de Goya que dice que la fantasía sola puede producir monstruos, pero mezclada con la razón produce arte. Creo que es un poco goyesca, y sin haberlo pretendido.

P.- En la muestra, los conceptos y emociones se funden y conviven en un mismo escenario. ¿Es algo que forma parte de la misma realidad?
R.- Son los dos ingredientes. Si trabajamos el concepto como emoción o trabajamos ésta como concepto da unos resultados plásticos muy diferentes. La primera parte de la exposición sí que está muy vinculada a proyectos arquitectónicos, literarios o, incluso, conceptuales y la segunda parte es eminentemente pictórica. Es la más novedosa porque es la que he preparado entre el 2010 y el 2011, año en el que he estado apartado en mi taller del Pirineo aragonés. Las dos partes de la exposición derivan de una catalogación simbólica de la realidad que es a lo que yo llamo los vocabularios formales, que empecé a elaborar en los años 90 en París y que he aplicado a todos los proyectos que empezaron a surgir a partir de ahí.

P.- La segunda parte, con sus obras pictóricas, es mucho más intimista....
R.- La pintura como actividad es mucho más dolorosa, está relacionada con las emociones, la vida interior, es algo que de alguna manera no puedes repetir. Las pinturas son irrepetibles, sin embargo, muchas de las piezas de la primera parte pueden repetirse porque son más mecánicas, más mentales, aunque están cargadas de poesía y no hay ningún tipo de manipulación Lo que intento reflejar en la exposición es un autorretrato, todas aquellas partes y desarrollos de mi trabajo que han sido fundamentales. No es que sea una antológica, aunque hay guiños al pasado.

P.- No es la primera vez que la arquitectura, la literatura y la escultura comparten espacio en una exposición suya. Ya lo hizo en El discurso de lo real ¿Por qué?
R.- Esa exposición le llevé el año pasado a Bogotá y a Cali con el Ministerio de Cultura y con la que quería trabajar solo con las ideas explicando que son algo que se pueden repetir incorporándolas a nuevos proyectos con variaciones. Llevé trabajos literarios como obras relacionadas con Kafka y otra que está relacionada con los planetas, y que ambas pueden verse en La Lonja. Con ella, pretendía crear un discurso de lo real, de cómo aportaba a esos edificios la fantasía de mi taller... También mostré a través de fotografías alguna de esas intervenciones arquitectónicas que había realizado como los óculos de la última planta de Biblioteca María Moliner que representan los planetas, esa visión circular que va desde Júpiter a Plutón y todos los significados poéticos que tienen. Precisamente, esa segunda parte de la exposición la relaciono con un mundo en transformación porque estos símbolos que utilizo para mi trabajo son muy híbridos porque están entre lo figurativo y lo abstracto y en Colombia lo entendieron muy bien.

Santiago Arranz maneja diferentes disciplinas artísticas
Arranz durante el recorrido de la exposición

P.- Ha confesado que durante su estancia en París estuvo muy obsesionado por convertir la pintura en la escritura. ¿Ha superado el reto?
R.- El periodo parisino sí que fue un periodo de zozobra en cuanto a búsqueda y creo que respondía perfectamente a la figura de un becario. Siempre me han interesado los dos mundos, el proyecto que planteaba para conseguir la beca era que estudiaría en el Museo de Artes Primarias y, por otro lado, pintura muy clásica o romántica en el Louvre y creo que esa combinación la he asumido y alojado en mi trabajo de una manera permanente. Es una combinación del concepto indiano del arte y del concepto clásico.

P.- Es ya como una seña de identidad...
R.- Sí, desearía no tener más diversidades dentro de mi personalidad porque ya es bastante complicado no haber sido solamente un pintor, por ejemplo. El pasar de una disciplina a otra no es evidente y a veces el trabajo de tipo público en el sistema de la construcción de un edificio te lleva a convivir con el arquitecto, constructores y es un esfuerzo colectivo, aunque tú aportes los significantes y un concepto. Lo que trataba de demostrar en la exposición de Colombia es que detrás de esas fachadas que parecen decorativas hay un concepto.

P.- Es un artista que ha pasado del taller a la creación en espacios abiertos . ¿Es un intento de democratizar el arte?
R.- Siempre me he vinculado al arte de la Rusia revolucionaria de integrar el arte en la vida y es un concepto que siempre me ha apasionado, aunque no es fácil y quizá ahora no tenga el sentido que tenía entonces. Por eso, nunca aporto la parte de las emociones en los edificios, pero, en realidad, las pinturas si las observamos con detenimiento es como si hubiese pintado muros del Centro de Historias y hubiera descubierto qué hay detrás de esos símbolos que en realidad son un problema muy dichoso porque no es como pintar una fotografía precisamente, aunque me encanta.

P.- ¿Cómo concibe el arte Santiago Arranz?
R.- Es muy amplio, en mi caso es muy diverso. También me gustan artistas que son muy monotemáticos como Morandi o los que tienen una capacidad poética muy grande como Paul Klee, pero siempre tengo la sensación de que si hago una cosa, dejo otras posibilidades por explorar. Con la parte de la arquitectura, la exposición de la Lonja podría haberla planteado con una de esas realidades, pero me parecía que todo eso era yo y creo que es mucho más agradable una exposición en la que el signo de un artista tiene diferentes disciplinas, materiales... y con un punto de arranque común que son los vocabularios. Quizá su antecedente sean las Ciudades Invisibles, donde ya se veía un afán de catalogación y donde lo que me interesaba era el interior de ellas porque son ciudades del alma y esa visión caledoiscopica de Italo Calvino la traduzco a pintura. Y en mis últimos cuadros, es lo contrario, no derivan de ninguna lectura sino que la producen ellos mismos porque es una pintura narrativa y misteriosa.

P.- ¿Cree que el artista nace o se hace?
R.- Creo que no tenía remedio, no había otra posibilidad y no la veo. Estudié Historia del Arte pero con el convencimiento muy claro de que en aquel momento no me interesaban las academias sino que lo que me interesaba más era tener una cultura más visual.

Santiago Arranz maneja diferentes disciplinas artísticas
Santiago Arranz maneja diferentes disciplinas artísticas

P.- ¿Hay algo que le quede por experimentar?
R.- Ahora lo que me gustaría es desarrollar todo esto que ya he creado y poder tener posibilidades de seguir haciéndolo, eso es lo más importante, y que no padezca una crisis creativa.

P.- ¿Le da más miedo padecer una crisis creativa que una económica?
R.- Sí, es que una llevaría a la otra, seguro.

P.- ¿Qué hay que hacer para poder vivir del arte durante tanto tiempo?
R.- Lo llamaría talento que es una palabra que no se utiliza mucho, pero que en Francia sí. Tener talento y trabajar mucho.

P.- ¿No cree en los golpes de suerte?
R.- Es una de las patas del arte, pero no tengo la sensación de haberla tenido. De hecho siempre me toca exponer en un periodo donde la coyuntura es muy mala. O había una guerra inquitante como la del Golfo y exponía en Italia... o siempre ha habido algún acontecimiento que quita la alegría de ver o adquirir arte, pero yo intento reflejar cosas que me molestan porque la realidad tal y como la vemos no me interesa. Por eso creo mundos alternativos. No es que sea ajeno a lo que sucede, de hecho todos los trabajos que tienen que ver con Kafka tienen que ver con el dolor... Toda la primera parte de la exposición tiene que ver con la ausencia, el dolor, con todo lo que ya no está... Me sigo interesante por la realidad, pero lo hago desde el punto de vista poético y desde mi lenguaje. La filtro a través de los símbolos y la ofrezco convertida en forma de arte.

P.- ¿En qué proyectos está embarcado? ¿Tiene previstas otras intervenciones urbanísticas?
R.- Sobre todo lo que me apetece es disfrutar de haber planteado esta exposición y me gustaría moverla a otros lugares como París. También tengo proyectos en Dusseldorf y en Barranquilla... Las intervenciones urbanísticas se han quedado bastante detenidas por la crisis y se está perdiendo ese dinamismo que habían adquirido y también esa relación que se estaba produciendo entre el artista y los arquitectos donde había un interés por la magia que éste pudiera aportar a proyectos arquitectónicos. Son cosas que suelen recortarse, son gastos superfluos que afectan a veces a la piel del edificio, pero que pueden ser importantes. Estaría bien que se hiciera el esfuerzo por incorporar artistas a proyectos públicos.