Los participantes de la semifinal de las becas “Montserrat Caballé-Bernabé Martí” destacan el gran nivel de la competición

El Patio de la Infanta de Ibercaja ha acogido esta tarde la semifinal de las becas “Montserrat Caballé-Bernabé Martí”, de la que han salido los seis finalistas. Los participantes han destacado el gran nivel de la prueba, en la que han tenido que interpretar una canción o lead y una romanza de zarzuela o aria inferior a diez minutos.

Zaragoza.- El Patio de la Infanta de Ibercaja ha acogido a partir de las 16.30 horas la semifinal de las becas “Montserrat Caballé-Bernabé Martí” para estudios y perfeccionamiento de canto. La audición ha sido pública y la entrada libre, por lo que todos los asientos han estado ocupados.

De esta fase han salido los finalistas. Los seis cantantes que han superado la semifinal celebrada esta tarde en el Patio de la Infanta son: Carlos García Ruiz (Huelva), Vanesa Goicoechea Agorria (Durango, Vizcaya), Eugenia Boix Labrador Monzón (Huesca), Ana Puche Rosado (Pamplona), Arantxa Calvo Paredes (Palma de Mallorca) e Itxaso Moriones Lumbreras (Pamplona).

La prueba final se celebrará mañana, a partir de las 18.00 horas, en el mismo Patio de la Infanta, y contará con la presencia de Montserrat Caballé y de su marido, el tenor Bernabé Martí, que entregarán las becas a los ganadores.

Los seis finalistas se disputarán cuatro Becas, una de 12.000 euros, una de 6.000 euros y otras dos de 3.000 euros cada una. Los jóvenes cantantes interpretarán tres piezas: un lead o canción y dos arias de ópera, o bien, un lead o canción, un aria de ópera y una romanza de zarzuela, con una duración de 15 a 20 minutos.

Los nervios de la semifinal

Entre nervios, los once participantes de la semifinal han destacado el gran nivel de la prueba, en la que han tenido que interpretar, en compañía de un piano, una canción o lead y una romanza de zarzuela o aria de ópera de aproximadamente diez minutos.

Estas becas suponen un importante apoyo para los estudiantes que aspiran a desarrollar una carrera como solistas, porque como nos ha explicado Elena Sancho, estudiante de canto de la Escuela Superior de Madrid, a la que la han aceptado en la Escuela Gyllenhall de Londres, “y me vendría muy bien”. Como ha manifestado, “hay mucha gente que busca un trabajo parcial como corista o de cualquier cosa, pero acaban dejándolo”. Por este motivo, las becas permiten seguir dando pasos, sin necesidad de desviar las tareas con las que financiar el canto.

Dos participantes comparten nervios en la sala de espera

Elena reconoce que el nombre de Montserrat Caballé, hace todavía más atractivas esas becas y desea estar en el concurso que la soprano celebrará en Zaragoza el próximo mes de septiembre. Como ella, otra de las concursantes coincide en que lo importante es ser capaz de disfrutar con “el sueño de cantar”. Un sueño que compensan con realismo.

El canto es muy exigente porque tienen que controlar su cuerpo, su voz, sus nervios para hacer realmente lo que ellos quieren con su voz y transmitir lo que ellos exactamente buscan. Sin embargo, ninguno quiere renunciar a sus metas. En el caso de Susana, quizás un objetivo algo excéntrico, “dar conciertos multitudinarios de música gospel, de estos de sanación global”, ha dicho entre risas.

Una veterana

Otra de las participantes, Cristina, es ya la tercera vez que se presenta a las Becas Montserrat- Caballé porque disfruta del público de Zaragoza, además ha expresado que “es un lujo cantar en este Patio”. Para ella, el resto de participantes, dos de ellos chicos, lo cual es una excepción a mencionar, “no dejan de ser compañeros y entre nosotros tenemos que ser leales y dejar que sean otros los que critiquen”.

En este sentido, Cristina ha considerado que “este año son todos encantadores. Eso se agradece porque el hecho de que te juzguen ¡es lo peor!”. Todos los participantes aprecian el respeto y el apoyo entre ellos mismos.