Miqui Otero: “La escritura tiene algo como de canción para bailar y mi literatura tiene algo de eso"

El escritor Miqui Otero ha presentado su última novela, Orquesta, en la librería Cálamo de Zaragoza
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photo_camera El escritor Miqui Otero ha presentado su última novela, Orquesta, en la librería Cálamo de Zaragoza.

Hay canciones que todo el mundo ha bailado alguna vez y verbenas de verano que dejan huella y que sacan a relucir lo peor y lo mejor del ser humano. Aunque sin orquesta no hay verbena, el escritor Miqui Otero regresa con una nueva novela en la que la Orquesta en mayúsculas es en realidad un símil de la propia vida y la música, el personaje protagonista y narrador de esta historia. Y es que tal y como él mismo reconoce, "la escritura tiene algo como de canción" y sin duda este libro lo que tiene de sobra es música y la vida siempre tiene su propia orquesta en la que cada uno de los integrantes la interpreta como puede con los instrumentos y los talentos que tenga.

PREGUNTA.- En esta ocasión llegas con una historia para esas noches de verano con una de esas verbenas tan populares que solamente ocurren en verano.
RESPUESTA.- Pues sí, es eso tan reconocible como es la verbena veraniega que hay en cada pueblo de España y que a mi em atraía por muchas razones y siempre me gusta escribir casi como si estuviera bailando, de una forma muy rítmica porque es el lugar donde creo yo que se reúnen todo tipo de personas de todas las edades y todos los gustos. Solo una vez al año están todas juntas y me apetecía mucho hacer una novela muy ancha en la que cupieran todos, donde hubiera desde un personaje de 100 años hasta un feto y donde pudiera hablar una abuela de 80 con otra de 20 y conocerse y ver que sus problemas no son tan distintos y donde sonará la música todo el rato y acompañara sus historias.

P.- ¿Qué historia esconde detrás Orquesta?
R.- La Orquesta de la novela no es tanto la que está en el escenario como que la orquesta es todo el mundo que está bailando porque cada uno de ellos forma parte de una orquesta de alguna manera que es la vida. Uno por uno igual no tenía sentido en una novela, pero tienen sentido todos juntos. Cada uno interpreta la vida como puede, con los instrumentos que le han dado y los talentos que tenga. Y la segunda sorpresa de la novela es que la narradora es la música que es algo como que intuí muy pronto, un día acercándome a una actuación musical y me di cuenta de que el bombo sonaba fuera pero también retumbaba dentro de la caja torácica y empecé a plantearme una novela que la contará la música. Encima descubrí que si nos contaba la historia la música toda la novela pasaría en esta noche, pero en ella se reflejaría de alguna manera cosas que sucedieron en esa misma fiesta hace seis décadas, seis años o hace unos minutos.

"Cada uno interpreta la vida como puede, con los instrumentos que le han dado y los talentos que tenga"

P.- Uno de los grandes protagonistas en esta novela es La Música, que es la encargada de unir el pasado con el presente. ¿Qué relevancia cobra la música en esta historia?
R.- De algún modo es el idioma común de todos estos personajes. Todos hemos ido a estas verbenas, todos conocemos este tipo de canciones y es como una especie de idioma común de todos estos personajes. Esta narradora a veces se pone más solemne, más humorística según la canción que suene y lo que sucede es que nos va contando los secretos de todos estos personajes, lo que va pasando esa noche y voy metiendo entre medio versos de canciones y esos versos al principio son paso doble, luego son merengues, luego son éxitos recientes como Rosalía y lo que hacen estos versos que se meten en el párrafo son definir cómo se siente ese personaje o para provocar en él una reacción o para generar una escena.

P.- ¿Qué tiene la música que es tan importante en casi todas tus novelas?
R.- Es un elemento importante para mí, sobre todo en mi primera novela y en la última. En todas está la música y en el estilo de todas está la música. Esta idea como de estribillo y frases que vuelven y de una escritura que no le tiene miedo a la emoción y que en este caso está aún más presente porque sirve para todo esto. Hay una cosa graciosa con la música y es que solo puede contar cosas que pasaban mientras sonaba y hay cosas que pasan en silencio que ella no puede contar y el lector de repente está viendo algo, pero deja de verlo y se crean sombras que sirven para darle intriga a la novela.

P.- ¿Se resuelven esas sombras?
R.- Hay algunas que se resuelven, otras que quedan sugeridas que es el lector quien las completa y todo es como una especie de juego y de cosas como muy reconocibles, de vivencias que hemos tenido todos en momentos de nuestra vida.

P.- Y qué nos puedes contar del resto de personajes, ¿representan algo que va mucho más allá?
R.- Son diez los principales y cada uno tiene un recuerdo que se le ha quedado enquistado y seguramente se conocerá en público esa noche durante la verbena. Hay un personaje que tiene más de 100 años que es como el conde del lugar, un hombre poderoso y que su mundo es de privilegio y de leyendas y su hijo es una especie de psicópata que cometió algo muy duro. El siguiente es Placeres, que fue la primera madre soltera de ese lugar y ha tenido que cargar toda su vida con ese estigma, hay un camionero que todo el mundo intuye que es homosexual pero que nunca ha podido hacerlo público y esta puede ser su última fiesta y así vamos bajando en la vida hasta personajes que son niños, adolescentes y hay un poco todas las experiencias posibles.

P.- A la hora de escribir la historia, ¿te has inspirado en tu propia experiencia vital?
R.- Incluso alguien que escriba una novela de Templarios va a poner cosas de su vida, eso es así. En este caso hay un montón de cosas vividas o que tienen que ver con lo que yo he vivido. Y en todos esos personajes que van bajando de edad, hay uno que tiene 42 y que es escritor y que se llama Miguel así que con eso te lo digo todo. Él está en la mitad de la vida a la misma distancia de un abuelo de 80 que de un bebé de 8 meses y intenta entenderlos a todos y ofrece claves de lectura a la novela de porqué escribió esta novela cuando ese personaje es evidente que soy yo.

P. -¿Cuánto de realidad hay en esta nueva novela?
R.- No pondría un tanto por ciento, es ficción pura y dura, pero hecha con cosas muy cercanas, con anécdotas escuchadas o vividas, con mucha leyenda y es una mezcla de todo eso y me gusta también que no se reconozca lo que es ficción y lo que es verdad.

P. -Con esta nueva novela buscas en parte la observación de lo humano y lo social. ¿A qué te refieres con esta afirmación?
R.- Esta intención que tenía esta vez como de escribir desde un nosotros que desde un yo. Si que hay algo en el mundo actual o en los bares o en las redes sociales que cada vez hay como burbujas más segregadas y separadas que tienen que ver con la generación, con la edad, con la clase, con los gustos y parece que la literatura se ha contagiado de eso también. Parece que hay novelas dirigidas a un lector muy concreto, de una edad muy concreta o de una clase muy concreta y a mí las novelas que me gustan intentan como ser anchas, explicar esa diversidad en la vida que pasa por explicar conflictos de clase, gente que tiene privilegios en la vida o más humilde. Pero también reflexiones sobre el paso del tiempo porque de repente se harán amigas una abuela de 80 y una chica de 30 y todo eso, tanto la reflexión sobre el tiempo y el choque de clases también me interesaba y ponerlos a todos en el mismo lugar me permitía que todos ellos se fueran retratando poco a poco.

P.- De alguna manera, esta Orquesta saca a relucir temas como la Posguerra, la Transición, la corrupción o la emigración. ¿Qué te suscitan esos temas en el lector?
R.- Quería que fuera de forma natural porque todos esos recuerdos van asociados a cada uno de los personajes. La posguerra no entra ahí porque a mí me apetezca, sino que tiene que ver con los recuerdos de los dos primeros personajes. Aparecen de repente maquis huidos del monte en plena posguerra, pero también aparece algún episodio de la Transición o cosas mucho más recientes que han sucedido y que las han vivido estos personajes y que esta noche, que es una noche de fiesta, también las recuerdan.

P.- ¿Qué buscas provocar en el lector con este nuevo trabajo?
R.- La escritura tiene algo como de canción para bailar y mi literatura tiene algo de eso. Puede tener un punto melancólico, humorístico o tierno, pero busca la emoción frontalmente y aparte busca cierta profundidad en todos estos temas.

P.- Debutaste con la aclamada novela Hilo musical en 2010 y tu novela Simón ganó el Premio Ojo Crítico. ¿Hay presión para escribir después de tanto reconocimiento?
R.- Si claro. No la hay cuando escribes, yo cuando escribo no la siento en absoluto porque es lo que más me gusta hacer y lo disfruto haciéndolo, pero luego cuando ese libro lo tiene que leer la gente y estás haciendo la gira por España presentándolo es cuando te poner nervioso y esos nervios solo se te pasan cuando empiezas a recibir las opiniones de los lectores. Pero claro que hay presión y más porque mis tipos de novela, son novelas más urbanas y esto es algo muy distinto. Si no sintieras nervios es que no has dado un paso realmente como hacia otro sitio en tu carrera o en tu vocación.

P.- Y en su tiempo libre, ¿Qué lee Miqui Otero?
R.- Leo todo el rato que puedo y me gustan muchos tipos de novela. Me gusta la narrativa más humorística inglesa, me gustan los novelones gordotes del siglo XVIII y XIX franceses, fueron muy influyentes en mí los nuevos autores yankees que salieron en el año 2000 cuando yo empezaba a escribir de verdad, me gusta la picaresca española. Es algo bastante omnívoro, me gustan muchas cosas distintas.

P.- ¿Alguna próxima historia ya a la vista?
R.- Sí que tengo claro que voy a escribir y ya he empezado a tomar muchas notas para prepararla, pero nunca cuento lo que estoy escribiendo, pero no lo hago por divismo o vanidad sino porque me da miedo la reacción. Yo prefiero solo enseñarlo a alguien de mucha confianza cuando ya he acabado. Me gusta mantenerlo como un secreto mío que no voy a explicar hasta que verdaderamente haya acabado.