Miles de "Libros que importan" toman la plaza del Pilar en el regreso del amigo invisible literario

Libros que importan
photo_camera El intercambio se podrá hacer hasta el 30 de diciembre en horario de 11.00 a 14.00 y de 16.00 a 22.00 horas

Con un empaquetado digno de premio y las manos rojas por el ambiente helador que ha congelado Zaragoza este martes por la mañana, Pilar entregaba uno de sus tesoros más preciado en el mercadillo navideño de la plaza del Pilar. Ese tesoro era pequeño pero le había hecho viajar a Roma y Constantinopla de la mano de Gala Placidia y hoy lo entregaba en la caseta de "Libros que importan" con el objetivo de que alguien soñase y sintiese lo que ella al leerlo. "La emperatriz Goda" de Magdalena Lasala se entregaría pronto a otro lector, casi en el mismo instante en que Pilar rasgaba el papel y descubría que su amigo invisible literario le había regalado "Un mundo feliz" de Huxley. "Es una de mis novelas favoritas. De hecho, la tengo en otra edición. Me ha hecho muchísima ilusión", explicaba la joven.

Es la séptima edición de Libros que importan

Decenas de personas no han querido perderse la apertura de la caseta de "Libros que importan", que en su séptima edición, volverá a tomar la plaza del Pilar hasta el 30 de diciembre (en horario de 11.00 a 14.00 y 16.00 a 22.00 horas) como un gran amigo invisible literario. Uno de esos que han acudido con su libro perfectamente envuelto y una dedicatoria (no se puede participar en el intercambio sin escribirla) ha sido Jorge. Su libro especial era "La isla del tesoro" de Robert Louis Stevenson y el que recibiría poco después a cambio ha sido "Una habitación propia" de Virginia Woolf. "No lo he leído nunca así que genial porque así descubrimos nuevas historias. La verdad es que espero que 'La isla del tesoro' haga viajar al lector como a mí", explicaba.

A Eugenio Mateo, el presidente de la Asociación de Amigos del Libro le tocaba "El libro de las pequeñas revoluciones" de Elsa Punset y a la pequeña Eire de 8 años, "Las aventuras de Max y su ojo submarino. En sus siete ediciones, "Libros que importan" y Atrapavientos, sus impulsores, han logrado el intercambio de un total de 12.400 libros. Aunque ellos prefieren decir "personas conectadas a través de los libros".

"La foto más chula de la iniciativa es siempre la del primer día porque viene mucha gente para intercambiar su libro. En general siempre hay un gran éxito de participación siendo las mujeres las que más se acercan. Estaríamos en un 70% mujeres y un 30% hombres, pero ellas en general en ámbitos de lectura son mayoría siempre", contaba Jorge Gonzalvo, coordinador de Atrapavientos.

Héctor, un joven dibujante de 24 años, no ha perdido tampoco la oportunidad de que una persona lea uno de sus mangas favoritos. "He traído 'Solanin' que es un manga que a mí me gusta mucho y espero que quien lo reciba también lo disfrute mucho". A cambio, él se ha llevado a casa la novela romántica "Otoño en el corazón" de LaVyrle Spencer. "Yo no suelo leer mucho y por eso me parece una buena iniciativa el ver que la gente da sus libros favoritos para que otros puedan quizás engancharse a ellos también", contaba.

Participar en la iniciativa es muy sencillo. Uno solo tiene que escoger un libro cuya lectura haya tenido un significado especial, escribir en sus primeras páginas una dedicatoria que incluya cuáles son esos motivos que lo convierten en importante y envolverlo para regalo. Una vez lo dejen en el puesto situado frente al Pilar recibirán a cambio otro libro, el regalo de su amigo invisible. Eso sí, antes de acudir a la caseta hay que inscribirse previamente en el formulario online de su página web (bit.ly/LQIZaragoza2023) que sustituye al tradicional registro en papel de las primeras ediciones.

En algunas de las dedicatorias se podía leer que el dueño recordaba su infancia cada vez que abría sus páginas, que se había enamorado con aquella novela o que había pasado de generación en generación. Dedicatorias acordes a esos libros que importan y en las que hay que esmerarse, pues la mejor se llevará un premio. Y es que como en cada edición se entregará el Premio Matildas y Bastianes a la mejor de ellas con un cheque de 100 euros para canjear en la librería favorita del ganador y una estatuilla diseñada por la artista malagueña Pepa Muñoz.

Desde su nacimiento, el proyecto se ha llevado a cabo en 18 ciudades españolas, además de en Ciudad de México, Estocolmo y Utrecht y este año además ha viajado también a las tres provincias aragonesas.