"La ridícula idea de no volver a verte" de Rosa Montero salta a las tablas del Teatro del Mercado

Foto de los actores
photo_camera La obra se estrena este jueves y estará durante todo el fin de semana

Rosa Montero escribió en "La ridícula idea de no volver a verte" sobre el duelo y la vida después de la pérdida del ser amado. Escribió sobre ella misma y también sobre Marie Curie, a quien la tragedia también la salpicó pronto. Ahora, esa novela que es mucho más que eso, salta a las tablas del Teatro del Mercado (del 2 al 5 de febrero) con la obra homónima de Teatro Imaginario. María José Moreno y María José Pardo se ponen en la piel de la escritora y la científica para hablar de amor y superación en una obra que no trata un "tema ligero pero lo hace con ligereza", en palabras de su director, Alfonso Desentre.

"Hablamos de la pérdida del ser querido, del ser amado, no es una comedia obviamente pero sí que se trata este tema con amabilidad e incluso con un toque de humor", ha relatado el director. Un juego de espejos y una conversación íntima y personal entre una escritora, Rosa Montero, y una científica, por Marie Curie, a las que les une la pérdida. La obra transcurre de manera fidedigna a la novela de Montero, pero con ciertas diferencias.

Una de ellas es que se ha "potenciado" la figura de Marie Curie ahondando más en la trágica pérdida de su esposo, que fue atropellado por un carruaje de caballos en abril de 1906. María José Pardo es una Marie Curie que ha descubierto muchas cosas sobre la científica. "Yo sabía que era extraordinaria pero preparándome el personaje me di cuenta de que tenía una sensibilidad increíble, de que era una mujer transgresora que había luchado por lo que creía con uñas y dientes y que nadie se lo había puesto fácil", ha confesado la actriz.

A su lado, María José Moreno reconocía que su personaje pasa un proceso de duelo en el que al encontrarse con Juan, su esposo fallecido, "se da cuenta de que solo la sinceridad, solo el recuerdo amoroso puede calmarla". Además, aseguraba que ponerse en la piel de la escritora ha sido un reto al ser "un personaje versátil, contradictorio…"

Otra de las diferencias respecto a la novela es que se ha tenido que centrar y condensar el texto hasta convertirlo en un "juego de espejos" que habla de la complicidad de dos mujeres en tiempos diferentes y en espacios distintos, pero unidas por el dolor. Así, sobre las tablas del Mercado, "La ridícula idea de no volver a verte" habrá de amor, pérdida y duelo.