Juana Francés viaja de la abstracción al lienzo y el color en el Pablo Serrano

El Iaacc Pablo Serrano acogerá hasta febrero del año que viene la exposición "Juana Francés. Con voz propia"
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photo_camera La exposición también acogerá visitas teatralizadas de la mano de la propia Juana Francés

El Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos (Iaacc) Pablo Serrano inaugura este martes una muestra sobre la artista Juana Francés, coincidiendo este año con el centenario de su nacimiento. La exposición, "Juana Francés. Con voz propia", ha sido comisariada por el director del museo, Julio Ramón, con el objetivo de mostrar la producción de la artista y cómo se enfrentaba a la vida a través de su obra.

Pedro Olloqui ha señalado que esta muestra refuerza la vitalidad del Pablo Serrano y el compromiso “inquebrantable” del Ejecutivo aragonés en esta legislatura de hacer del museo la locomotora que tire del conjunto de las políticas culturales de la comunidad. Asimismo, la exposición evidencia que “la modernidad de la pintura española nació en Aragón”, como demuestra también la exhibición ‘Aragón y las artes 1957-1975’, que puede verse en las plantas 3 y 4 del museo.

“Juana Francés es fundamental para ese movimiento de modernidad en Aragón y para la creación del grupo El Paso, que cambió la pintura en nuestro país”, ha afirmado el director general. Ha defendido la importancia de rastrear en la historia del arte el papel de las mujeres, de las creadoras que “durante mucho tiempo quedaron silenciadas”, aunque no fue el caso de Juana Francés, alicantina de nacimiento y aragonesa de adopción por la relación que tuvo con Zaragoza, con el escultor Pablo Serrano y por el hecho de que desarrolló parte de su obra en Aragón.

Por su parte, Susana Spadoni ha expresado su alegría por homenajear con la exposición la figura de Juana Francés, a quien ha recordado como una mujer “muy cálida, muy cariñosa”. “Fue una abuela para mi hija y una madre para mí”, ha asegurado. Ha compartido algunos de sus recuerdos con Pablo Serrano y Juana Francés: “Éramos una familia muy unida porque Pablo era un gran patriarca, muy protector” y la relación entre ellos era de “enamoramiento absoluto, de comprensión absoluta” hacia sus trabajos.

Spadoni ha considerado que la pérdida de Pablo Serrano fue trágica para la artista, que falleció cinco años después. “Murió de pena, de tristeza de haber perdido a su compañero”. “Me alegro de que le rindamos homenaje hoy y que la tengamos presente junto a Pablo, porque fueron una pareja extraordinaria”, ha remarcado.

BUSCANDO RESPUESTAS

El director del IAACC Pablo Serrano y comisario de la exposición, Julio Ramón, ha detallado que la muestra no se presenta con un discurso cronológico, sino que busca la conceptualidad de las obras que están presentes. A través de sus obras, Juana Francés intenta dar respuesta a los interrogantes que se le plantean en la vida, “y todo lo que va encontrando le va dando estímulos para crear”.

Es por ello que Juana Francés se posiciona en el mundo mediante su obra, buscando respuestas, planteando interrogantes, reflexionando sobre los temas que a ella le inquietan. La creadora reconocía que esos temas y la influencia para crear obras las recibía de todo lo que le rodeaba, de una charla con un amigo, de una revista, de lo que veía por la calle, “desde que me levanto hasta que me acuesto”, afirmaba. Creaba sus obras “con voz propia y segura de lo que estaba haciendo”, ha apuntado Ramón.

Juana Francés (Alicante, 1924 – Madrid, 1990) es uno de los nombres propios del arte español de la segunda mitad del siglo XX, fundadora del grupo El Paso y autora de una pintura rotunda que la hace inconfundible.

Su formación se desarrolla en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) y se amplía con varias estancias en París y otras ciudades europeas, donde entra en contacto con los grandes maestros del arte y las últimas corrientes. En 1950 se inicia en la escena artística, practicando una figuración hierática que le lleva a estar presente en grandes acontecimientos nacionales e internacionales, como la Bienal Hispanoamericana o la Bienal de Venecia (1954).

A partir de 1956, se adentra en la abstracción informalista, gestual y matérica, con la que obtiene éxito de crítica y con la que participa, junto a otros como Pablo Serrano o Manuel Millares, en la exposición fundacional de El Paso, celebrada en la galería Buchholz en febrero de 1957.