Jordi Coca reinterpreta a Beckett en el Teatro del Mercado con "La última cinta de Krapp"

Teatro del Mercado
photo_camera La obra estará en el Teatro del Mercado hasta el 17 de diciembre

El viejo Krapp se enfrenta cada año en el día de su aniversario a sí mismo. Lo hace con un diálogo que es más bien un monólogo, con su viejo magnetófono y las cintas que ha ido registrando con el paso del tiempo. La grabación le devuelve retazos de memoria y una voz, la suya propia, que apenas reconoce. "La última cinta de Krapp" es posiblemente una de las obras maestras de Samuel Beckett y aterrizará desde este jueves y hasta el domingo 17 de diciembre en el Teatro del Mercado para hablar de soledad y oscuridad con una reinterpretación del dramaturgo Jordi Coca, experto en Beckett, y el actor Paco Ortega sobre el escenario bajo la firma de Teatro del Espejo.

De Beckett se han dicho muchas cosas. Quizás la más repetida es que lo que él hacía era el teatro del absurdo. Y precisamente con eso ha querido romper Jordi Coca y mostrar, simplemente, "la tragedia de un hombre solo", tal como ha reconocido este miércoles en la presentación de la obra en el Teatro Principal. "Cuando me enfrenté de nuevo a esta obra me planteé dos opciones. O hacer lo de siempre e irnos por el clown o hacer una cosa sencilla, de un ser humano que sufre todo lo que Krapp ha sufrido y contar los motivos que le llevan a él a esa situación", cuenta el director de la obra.

No es la primera vez que Coca se enfrenta a esta obra pues ya hace 15 años desde que la estrenó en la Sala Beckett de Barcelona. Lo hacía, eso sí, en catalán y con la interpretación de Quimet Plá. Fue hace un año y medio cuando se "enamoró" del aragonés Paco Ortega con el que se embarca en esta producción en castellano. "Trabajar junto a Jordi ha sido un regalo y enfrentarse a una obra de Beckett siempre es un reto actoral enorme", confesaba.

Con tan solo una mesa, un magnetófono y la oscuridad del entorno, Paco Ortega interpreta a un Krapp arisco, desconfiado y algo malévolo cargado de rutinas y manías. El espectador lo escuchará hablar de su madre, de las mujeres que ha conocido, de un perro, de un momento feliz, de algunos de los libros que le marcaron o de una vieja pelota negra que recuerda haber tenido en la mano. "Nuestra propuesta consiste en alejar al personaje del clown y humanizarlo. Nada más que eso", ha reconocido Coca.

Las entradas para este "teatro de los buenos, de los que tienen profundidad y cuerpo", en palabras del gerente del Patronato de Artes Escénicas, José María Turmo, se pueden adquirir por un precio único de 20 euros y todas las funciones son a las 20.00 a excepción de la del domingo a las 19.00 horas.