Javier Vázquez: "En esta comedia hemos sacado de quicio las realidades de los reality shows"

Cinco mujeres buscan "La última oportunidad" de encontrar marido en el Teatro del Mercado, que se convierte en un plató de televisión hasta el domingo. El presentador de "Escúchate", de Aragón Radio, Javier Vázquez ha escrito esta disparatada obra de teatro que "saca de quicio" las realidades de los reality show.

Zaragoza.- ¿Qué hay detrás de la pantalla de la televisión? Aquellos que acudan al Teatro del Mercado hasta el domingo podrán descubrir todos los entresijos de un plató de televisión, pero en un teatro. No faltará de nada. Al público lo recibirá un regidor, habrá cortes publicitarios, un cartel de aplausos y, lo más importante, un concurso en el que cinco mujeres serán capaces de todo para casarse con un millonario.

La obra se llama "La última oportunidad" y ha sido escrita por el presentador del programa "Escúchate", de Aragón Radio, Javier Vázquez. Periodista, presentador, escritor, dramaturgo, instagramer… A este aragonés solo le falta "presentar un concurso en la televisión" porque de pequeño le encantaba "Un, dos, tres… responda otra vez".

Se declara un enamorado de la radio y del teatro y se siente afortunado de poder realizar las dos profesiones que más le gustan. En esta nueva obra de teatro, Vázquez saca de quicio las realidades de los reality shows.

Pregunta.- ¿Por qué la gente no se puede perder "La última oportunidad"?
Respuesta.- Porque es una obra muy divertida con la que se van a reír mucho. Tendríamos que haber puesto en la puerta un armario donde la gente dejara todos sus problemas y durante una hora y media larga estuviera riéndose, olvidándose de lo que hay ahí fuera y, si eso, la realidad ya volverá a encontrarla cuando acabe "La última oportunidad".

P.- El humor hace falta en estos tiempos pero… ¿Es difícil escribir comedia?
R.- No es más complicado que escribir un drama porque en el fondo es lo mismo: contar la vida. "La última oportunidad" es una comedia con muchos visos de realidad pero, a lo mejor, lo que hemos hecho ha sido sacar de quicio esas realidades que se ven en cuanto te asomas a la ventana de la tele para ver cómo los reality shows se han transformado en los últimos años.

P.- ¿Cómo han cambiado?
R.- Ya no es la vida en directo que nos vendían al principio, sino que se está convirtiendo en las miserias de unos personajes en directo. Personajes o personajillos, porque nadie los conocía. Antes los famosos eran los que habían hecho algo importante pero ahora es quien sale en la tele y se pelea.

P.- ¿Se inspiró en algún reality show para escribir el guión?
R.- Realmente no tal cual. A mí el formato de reality me llamó la atención desde que "Gran Hermano" apareció en nuestras vidas. Después han llegado otros como "Granjero busca esposa" o "Un príncipe para Corinna" y es ahí donde yo veo un filón a la hora de poder transformarlo en un concurso de la tele.

Cuando yo ya había escrito mi obra de teatro y se la había pasado a las dos actrices que me la encargaron (Marisa Nolla y Carmen Marín), descubrí una noticia de un programa de televisión chino donde 1.000 mujeres competían para casarse con un millonario. En cuanto lo vi se lo mandé a Marisa y Carmen y les dije: "Chicas, no la hemos estrenado, pero ya nos han copiado". La realidad ha superado ya a la ficción y es que yo creo que no nos podíamos imaginar hasta dónde iba a llegar el formato televisivo.

La obra de teatro fue presentada este pasado miércoles
La obra de teatro fue presentada este pasado miércoles

P.- ¿Les gustará la obra a aquellas personas que consuman este tipo de productos audiovisuales?
R.- Sí porque van a identificar perfectamente el formato desde que entren en el Teatro del Mercado. Este se ha convertido en un gran plató de televisión donde los regidores van a recibir a la gente y van a poder ver ese entramado del que no somos conscientes cuando encendemos la televisión. Al margen de esto, van a participar decidiendo con su voto a la participante ganadora, algo que nos complica a nosotros porque nunca sabemos cuál va a ser el final de la obra. "La última oportunidad" tiene todos esos ingredientes que van a hacer que alguien a quien le gustan los reality se sienta muy cómodo.

P.- Los personajes están inspirados en distintas comunidades autónomas, ¿hay alguna aragonesa entre las participantes?
R.- Hay una aragonesa y, por eso de la proximidad, yo creo que es el personaje al que más cariño le coge el público. Es un personaje muy humano, como cualquier mujer de 50 o 60 años a la que la vida no ha tratado bien. Ella piensa que acude como espectadora a un programa de televisión y acaba siendo una de las concursantes. Además le lleva tortas y les da de merendar, entonces lo de meterte por la manduca al público en el bolsillo, funciona.

Realmente lo de que fueran de distintas comunidades autónomas empezó cuando decidí crear personajes muy disparatados que les permitiera a las actrices tener una seña de identidad propia con al acento además del vestuario, que hay una transformación brutal entre uno y otro.

Periodista, escritor, actor, dramaturgo, instagramer…

P.- El programa "Escúchate" lleva once años en antena, ¿cómo se consiguen temas para estar en el aire cuatro horas?
R.- Es vivir por y para la radio y para las historias que van a escuchar los "escuchantes", como nos gusta llamarles. Una jornada laboral empieza realmente un lunes a las diez de la mañana y termina un viernes a las nueve de la noche. Todos los días tenemos una reunión de contenidos con los compañeros que se encargan de la producción pero que, al mismo tiempo, son voces con secciones propias.

Esto es un programa de trabajo en equipo pero no solo por la radio. El programa se llama "Escúchate" por algo y es que, después de once temporadas, la gente ya ha sentido que es algo suyo y tiene la confianza para llamarnos y contarnos lo que está pasando en su barrio o que su hijo toca la guitarra en un grupo de música. Pero también nos tiran de las orejas cuando no le gustan los temas. Para mí, esto no tiene precio, porque los "escuchantes" se involucran como uno más y hacemos el programa entre todos.

P.- ¿Cree que las redes sociales han facilitado esta interacción con el público?
R.- Las redes sociales nos han dado algo que la radio siempre había tenido: la interactividad con el escuchante. Antes únicamente se podía hablar por teléfono o por carta y, ahora, las redes sociales permiten que sea todavía más inmediato. A veces esto puede ser un hándicap porque tienes que estar haciendo una entrevista y, al mismo tiempo, estar pendiente de tu muro en Facebook, de tu cuenta en Twitter o Instagram y del correo electrónico. ¿Por qué? Porque hay muchas veces que los "escuchantes" participan enviándote preguntas que van al hilo de lo que estás hablando. Eso te exige una concentración importante para no escaparte de lo que estás haciendo pero, al mismo tiempo, tener el cerebro dividido y poder estar pendiente de eso que te están pidiendo que forme parte de la entrevista.

Vázquez asegura que la gente se va a reír muchísimo con
Vázquez asegura que la gente se va a reír muchísimo con "La última oportunidad"

P.- Hablando de redes sociales, tiene más de 2.000 seguidores en Instagram, ¿cómo empezó tu pasión por la fotografía y cómo tienes tiempo?
R.- Es una afición tontorrona. Yo no sé hacer una fotografía como los profesionales, ni he tenido nunca una cámara réflex, mis cámaras son compactas, de darle al botón, disparar y ya está. Mi carrera estaba enfocada hacia el diseño desde que hice unas prácticas en Estados Unidos ayudando a diseñar unas cabeceras. En aquellas prácticas me gustó mucho lo que hacía pero, al volver, tenía una asignatura de radio que completamente me enamoró, me capturó, me secuestró… y yo tenía claro que quería dedicarme a eso.

Aquella experiencia con el diseño me dio una mirada más visual de las cosas. Entonces, unas vacaciones, un amigo me habló de Instagram. Lo único que me chirriaba era que el diseño fuera cuadrado, porque en diseño está muy mal visto. Empecé a probar, vi que me gustaba, que interactuaba con la gente… Desde entonces salgo a la calle buscando un escenario para hacer una fotografía y subo una al día por lo menos. Lo que me gusta de Instagram es el buen rollo que genera, no como en Twitter que hay más crispación.

P.- Tiene muchas facetas profesionales, ¿hay alguna que aún no has tocado y te gustaría desarrollar?
R.- La radio me encanta, el periodismo me encanta, el teatro me apasiona… Y combinar las dos cosas es algo a lo que yo siempre he aspirado. Me encantaría poder dedicarle más tiempo de una forma profesional, ya no solo a la estructura teatral sino a la interpretación. Y quizás presentar un concurso en la televisión. Es algo que siempre me ha hecho ilusión porque me gusta mucho contar la actualidad pero a mí me gustaba mucho el "Un, dos tres… responda otra vez". Y yo desde pequeño he soñado siempre con presentarlo y, si algún día suena la flauta y algo parecido aparece en mi vida, seré el hombre más feliz del mundo.