La escuela taller de la DPZ restaura seis libros sacramentales del archivo parroquial de Vera de Moncayo

Un total de seis libros sacramentales del archivo parroquial de Vera del Moncayo han sido restaurados por la escuela taller de la DPZ. En ellos se recopilan los bautizos, las comuniones, las confirmaciones, los matrimonios y las extremaunciones de diversas épocas situadas entre la segunda mitad del siglo XVIII y la primera del XX.

Zaragoza.- La escuela taller de restauración de la DPZ ha restaurado seis libros sacramentales del archivo parroquial de Vera de Moncayo datados entre la segunda mitad del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XX.

Alumnos y profesores de la escuela entregarán los libros en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Natividad tras haberlos sometido a una intervención que ha permitido corregir las rasgaduras, las arrugas, los arañazos y otros desperfectos que sufrían como el ataque de insectos bibliófagos y las pérdidas de material en las cubiertas.

Este tipo de libros recopilan los cinco actos sacramentales que vinculan a los fieles con la parroquia a lo largo de su vida: el bautismo, la comunión, la confirmación, el matrimonio y la extremaunción. Por eso también se les conoce por su nombre en latín, “quinque libri”, y son una fuente fundamental de información para estudiar materias como la sanidad, la religión, la genealogía, la política o la demografía –en España el primer censo civil no se hizo hasta 1856–.

Los seis libros sacramentales de la parroquia de Vera de Moncayo han sido restaurados por los alumnos del taller de documento gráfico de la escuela taller DPZ XIV. “Su estado de conservación variaba en función del ejemplar, pero en general era aceptable –explica el director de la escuela, Luis Benedicto–. Para su restauración se ha seguido el criterio de mínima intervención, lo que significa que siempre que ha sido posible se ha optado por evitar el desmontaje completo de los libros para no producirles daños irreversibles”.

La escuela taller de restauración DPZ XIV, promovida por el Instituto Aragonés de Empleo y cofinanciada por el Fondo Social Europeo, continúa de esta forma con su doble cometido de formar a futuros restauradores y recuperar el patrimonio de los municipios de la provincia de Zaragoza.