El proyecto artístico internacional Inside Out llega hasta Zaragoza con los retratos y voces de los vecinos del Gancho

Autorretrato
photo_camera La exposición se podrá ver hasta el 10 de febrero

Un buen día de 2011, el artista francés JR decidió que los ciudadanos anónimos de todos los lugares del mundo se iban a convertir en obras de arte con una historia que contar. Así comenzó el proyecto internacional Inside Out, una iniciativa que consiste en fotografiar el rostro de personas aleatorias para luego imprimirlas tamaño póster (siempre en blanco y negro) y pegarlas en muros, suelos, fachadas de edificios, bancos y plazas de diferentes ciudades y países de todo el planeta. Así el francés conseguiría la galería de arte más grande del mundo con esas fotografías pegadas en lugares emblemáticos como el Tower Bridge o la Torre Eiffel. Ahora, después de 559.989 retratos y 152 países, el proyecto llega hasta Zaragoza con las voces y los retratos de los vecinos del Gancho.

50 retratos y 50 historias de vida componen la exposición "Somos Zaragoza", que se inaugura este viernes a las 18.00 horas en el centro Joaquín Roncal (calle San Braulio,5). Helena, Johnny, Serafín, Saad, Cristina, Carolina, Carmen y así hasta medio centenar de vecinos del barrio del Gancho de 1 a 92 años cuentan su historia a través de los audioretratos y de su fotografía en este espacio expositivo. Los visitantes podrán conocer, por ejemplo, que a Johnny le gusta mucho el Gancho por su arte callejero y su gente amable y que Diego, de 12 años, disfruta en compañía de sus amigos de su bocadillo favorito, el de beicon, queso y huevo, en su barrio. "Yo invito a que la gente venga a ver el barrio porque es muy bonito de ver algunos sitios y a pesar de que tenga mala fama, hay mucha gente buena", cuenta Diego en su parte de la exposición.

Javier Rodríguez, de la asociación vecinal Lanuza-Casco Histórico, cuenta que a veces le cuesta 20 minutos llegar desde su casa a la sede porque la gente le para mucho, "algo que no pasa en un barrio moderno". "Es un barrio que todo lo que tiene de problemas lo tiene de cosas buenas. Y lo bueno es su gente". Por su parte, Pepín Banzo, no podía decir otra cosa a los asistentes que no fuera que el del Gancho es "es barrio más mágico del planeta".

Desde las primeras palabras de Valentina de dos años balbuceando su nombre y las de Amaru, de 12 meses, a través de su madre, hasta la voz de la experiencia con aquellos como Gregoria que llevan toda una vida en el barrio, la exposición pretende celebrar la diversidad cultural y étnica de un barrio en el que la riqueza radica en sus gentes.

Detrás de "Somos Zaragoza" están los artistas de Producciones Audiovisuales Fotosynthesis, Ingrid Guyón, fotógrafa francesa y Alejando Molano, cineasta y sonidista colombiano. Y ellos también querían contar su historia. Él llegó a Zaragoza en octubre de 2021 como solicitante de asilo "sin un lugar donde quedarme y con las maletas bajo el brazo". "Las personas que me recibieron fueron las Hermanas de la Caridad y allí empecé a cogerle cariño al barrio. Salir a la ventana y ver las calles, los balcones…Todo era muy diferente a mi país. Ahora vivo en la calle San Pablo y lo que más me gusta es la vida, que la gente te salude y las tapas, me gusta mucho probar tapas nuevas. El Gancho es familia, cuidarse", cuenta el audiorretrato de Alejandro.

Por su parte, Ingrid llevaba varios años de nómada cuando conoció Zaragoza o, más especialmente, El Gancho. "Me enamoré de un piso y sentí que tenía que ser ahí. Y desde ese momento, no salí del barrio. Me gusta ir caminando a comprar, encontrarme a la gente, pasar por el mercado a comprar buenos productos. Claro que pasan cosas malas, pero son mayoritarias las buenas. Yo hablo con mi vecina de balcón a balcón, nos tomamos un café, la gente te ayuda… La comunidad está muy unida y hay un aire de pueblo dentro de una gran ciudad", cuenta.

Todos aquellos que quieran adentrarse en el barrio a través de quienes lo habitan podrán hacerlo hasta el 10 de febrero con esta exposición en horario de 17.00 a 20.00 horas de lunes a viernes y sábados de 11.00 a 13.30 y de 17.00 a 20.00 horas en la tercera planta del Joaquín Roncal. Para vivir mejor la experiencia se recomienda a los visitantes llevar sus propios auriculares