Descubre qué evento se conmemora en la efeméride aragonesa del 26 de febrero

Antonio Agustín Albanell fue un eclesiástico español que brilló como humanista y nació el 26 de febrero de 1517 en Zaragoza
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photo_camera La efeméride aragonesa destacada de hoy, 26 de febrero, recuerda el nacimiento del eclesiástico zaragozano Antonio Agustín Albanell en 1517

La efeméride aragonesa destacada del día recuerda que hoy, 26 de febrero, pero de 1517, nació en Zaragoza Antonio Agustín Albanell, conocido como Augustinus, un renombrado eclesiástico español que brilló como humanista, polígrafo y precursor del estudio histórico de las fuentes del Derecho. Hijo de Antonio Agustín, vicecanciller de Aragón y consejero de reyes, Antonio heredó no solo un nombre distinguido, sino también un legado de servicio a la corona y dedicación al avance del conocimiento. 

Educado bajo la tutela de Juan de la Cuadra en las humanidades y la gramática, su vida académica le llevó primero a la Universidad de Alcalá y luego a la Universidad de Salamanca, donde profundizó en sus estudios durante siete años, marcando el inicio de una carrera ilustre que lo consolidaría como una figura clave en el Renacimiento español.

Su búsqueda por ampliar sus horizontes académicos lo llevó a la Universidad de Bolonia, donde estudió Jurisprudencia bajo la enseñanza de Andrea Alciato, y posteriormente a la Universidad de Padua, donde se dedicó al estudio del griego y las bellas letras con Lázaro Bonamici. Este periplo formativo en Italia no solo enriqueció su erudición, sino que también sentó las bases para su futura obra, Emendationum et opinionum libri IV, en la que argumentó sobre el origen de todas las copias subsistentes del Digesto, desafiando la autoridad del texto latino de las Pandectas y estableciendo un precedente en el estudio de las fuentes del Derecho.

Iniciando su carrera eclesiástica en 1544, Agustín no tardó en destacar, siendo nombrado para la Auditoría de la Rota Romana por la Corona de Aragón y más tarde sirviendo como nuncio apostólico en Inglaterra y como Obispo de Alife en Nápoles. Su servicio a la Iglesia y a la corona lo llevó a ocupar roles importantes, como legado pontificio y visitador de Sicilia por Felipe II, demostrando su versatilidad y compromiso en cada encargo. Su habilidad para navegar en las aguas de la diplomacia y la administración eclesiástica lo llevó a ser una figura prominente en el Concilio de Trento, donde su sabiduría y prudencia fueron fundamentales para la redacción de decretos clave para la Iglesia.

La elección de Agustín como arzobispo de Tarragona en 1576 marcó el apogeo de su carrera eclesiástica, dedicando su vida al servicio de su diócesis hasta su muerte en 1586. Su pasión por el conocimiento lo llevó a participar en la edición del Corpus Iuris Canonici, una compilación del Derecho canónico que se mantendría como la base del estudio y aplicación de este ordenamiento hasta el siglo XX. Agustín no solo fue un eclesiástico de gran renombre, sino también un humanista que dejó un legado duradero en las áreas de la filología, la historia, el Derecho y más allá, recordado por su erudición, su poesía y su profundo interés en las antigüedades, que lo establecieron como pionero en el estudio científico de disciplinas como la numismática y la epigrafía clásica en España.

¿QUÉ ES UNA EFEMÉRIDE?

Una efeméride es una fecha o evento importante que se celebra o recuerda en una determinada fecha del año. Por lo general, se trata de aniversarios de eventos históricos, descubrimientos importantes, cumpleaños de personajes célebres, fechas religiosas o conmemoraciones de eventos nacionales.

Las efemérides pueden ser conmemorativas, educativas o simplemente informativas. Algunas efemérides son de importancia global, mientras que otras pueden ser más relevantes a nivel local o regional. Las efemérides son una manera importante de recordar nuestro pasado y reflexionar sobre su significado para el presente y el futuro.