PATRIMONIO

La bóveda de la iglesia de San Julián de Escartín, en peligro de hundimiento

La bóveda de la iglesia de San Julián de Escartín, al igual que ocurriera hace poco con la de San Miguel de Otal, corre peligro de hundimiento. La limpieza de arbustos, la colocación de una cubierta temporal y la reconstrucción del tejado de la torre podría evitarlo. Este templo contiene indudables vestigios románicos.

Zaragoza.- Si hace poco se hundía la techumbre de la iglesia de San Miguel de Otal, algo parecido podría ocurrir en poco tiempo si no se actúa en la iglesia de San Julián de Escartín. La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa) vuelve a denunciar esta situación, algo que lleva haciendo desde 2006 en concreto que este patrimonio y también con la iglesia de San Bartolomé de Bergua, la única en donde se ha logrado que actúen.

Desde Apudepa advierten de que si no se actúa urgentemente Escartín correrá la misma suerte que Otal, con el hundimiento de la bóveda. Por ello, proponen que se limpie de arbustos y se coloque una cubierta temporal (a la espera de una posterior rehabilitación integral del conjunto) así como la reconstrucción del tejado de la torre, a cuyos pies está la portada y el atrio.

Según la descripción del experto José María Satué, esta iglesia combina en su construcción la manpostería, con buen sillarejo y sillares bien trabajados, especialmente en las aristas y en la torre. La iluminación es muy escasa al entrar a través de dos pequeños vanos rectangulares y con derramo interior, abiertos en el frontispicio absidial y en el coro. Tiene planta rectangular, con una nave de grandes dimensiones dividida en tres tramos por tres arcos apuntados, que apean en pilastras decoradas con relieves escultóricos en los capiteles y un sogueado en toda su longitud.

Se cubre con una bóveda de cañón apuntado; la triple cabecera y las capillas laterales con medios cañones. El baptisterio se habilitó en la segunda capilla del lado del Ev., contenía una gran pila bautismal(90 cm. de diámetro, 12 cm. de espesor y 50 cm. de profundidad aproximadamente). En el centro del frontal figuraba la cara de un Cristo en relieve, toscamente tallada, con cortos cabellos rectilíneos y una especie de aureola sobre ella, a cuya altura un cordón liso la recorría en todo su perímetro y otras dos paralelas en su base. Se apoyaba sobre un bloque cilíndrico de unos 30 cm. de altura, descansando todo el conjunto en un bloque irregular, poco trabajado. Por sus características opina que pudiera datarse en los siglos XI ó XII, época de construcción de la primitiva iglesia. Lamentablemente fue expoliada en 1980-81, al igual que el mobiliario del coro, aprovechando la pista construida por la empresa que llevó a cabo las propecciones de gas en toda la comarca.

Esta iglesia contiene indudables vestigios románicos(XI-XII): como el vano abocinado del muro Sur; un esbelto arco apuntado en la fachada Este, con clave triangular, sobre el que se adivina la estructura de una antigua espadaña, cegada con mampostería; el arco semicircular de la cara Este del atrio; el diseño de la portada; la pila bautismal...En el XVI podría datarse la estructura general de la nave: bóveda de cañón apuntada, arcos fajones, ábside tripartito, decoración de las pilastras… El recrecimiento de la torre, añadidos de la sacristía y cuarto de los diezmos en los siglos XVII y XVIII.