Ángela Molina destapa su admiración por Buñuel en Huesca

La actriz Ángela Molina no ha podido evitar mostrar su admiración y cariño por el cineasta aragonés Luis Buñuel en su presentación ante los medios en la ciudad de Huesca. La madrileña ha asegurado que cualquier mención con el nombre del cineasta aporta una doble satisfacción al tratarse de unas de las personas que más le ha marcado.

Huesca.- La actriz Ángela Molina sólo ha tenido palabras de admiración y cariño hacia uno de los cineastas favoritos, Luis Buñuel. El motivo no es otro que el galardón que le ha concedido el Festival de Cine de Huesca que tiene el mismo el nombre del director aragonés y que la actriz ha recibido con mucha satisfacción.

La actriz ha asegurado tener un recuerdo muy vivo de la personalidad “desbordante y divertida” del aragonés en la segunda jornada de esta edición en la que se ha proyectado dos de sus películas, “Ese oscuro objeto de deseo” o “El destino de Nunik”. También ha apuntado que el realizador “era un hombre muy cercano y divertido pero también muy serio”, y que le enseñó “cosas que a lo largo de mi vida siempre sigo aprendiendo”.

Molina ha llegado a la Diputación Provincial de Huesca con un halo de felicidad y satisfacción que la ha llevado a visitar de nuevo la capital oscense tras muchos años. Un grupo numeroso de seguidores y cinéfilos no han podido dejar pasar la oportunidad de hablar sobre sus grandes obras como “Las cosas del querer” que afianzó a esta actriz en el panorama español.

Los últimos trabajos la han llevado a colaborar con directores extranjeros, un aspecto que la actriz ha calificado de normal ya que en su caso se “decide” por los papeles que le ofrecen dentro o fuera de la frontera española. Molina también ha asegurado en Huesca que durante el proceso de grabación de la película, “Amor Amargo”, que en la actualidad está en montaje, se ha llegado la oportunidad de poder dirigir una película, una idea que ha podido acariciar en la isla griega de Salina.

En relación a su carrera, la actriz ha afirmado sentirse muy satisfecha de trabajar en la con actores noveles. La falta de experiencia obliga a trabajar duro con el fin de componer escenas con lo que se aprende mucho más. La madrileña también ha puesto sobre la mesa sus coqueteos con el teatro donde según la propia Molina “es la verdadera esencia del trabajo, el contacto con el público, que es algo muy bello y que no se da delante del objetivo de una cámara”.

Ángela Molina ha hablado de sus nuevos proyectos

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A lo largo de esta década, Ángela Molina participa en importantes producciones españolas y obtiene una gran proyección en países como Francia e Italia, con incursiones en el cine alemán y norteamericano. Interviene en “Bearn” o “la sala de las muñecas”, de Jaime Chávarri y rueda a las órdenes de Jaime de Armiñán, Luigi Comencini, Ricardo Franco, Marco Bellocchio o Bigas Luna, entre otros. Su colaboración con el director cántabro Manuel Gutiérrez Aragón iniciada con títulos como “Camada negra” (1977) y “El corazón del bosque” (1979) afianza su carrera con papeles protagonistas en películas como “Demonios en el jardín” (1982).

Además, en las dos partes de Las cosas del querer (Jaime Chávarri, 1989 y 1995) desarrolla con éxito su faceta musical. Fuera de nuestras fronteras, destaca su participación en “Sandino”, de Miguel Littín y en “El hombre que perdió su sombra”, de Alain Tanner. Trabaja también con Marcello Mastroianni en “El ladrón de niños” (1991) de Christian de Challonge y en 1492: La conquista del paraíso (1992) de Ridley Scott. Con Viggo Mortensen rueda “Gimlet” de Jose Luis Acosta en 1995. Así mismo, colabora con Pedro Almodóvar en “Carne trémula” (1997). En 2007 estrena “El destino de Nunik” de Paolo y Vittorio Taviani. En 2009 repite con Almodóvar en “Los abrazos rotos” (2009). El Festival de Huesca proyectará su película inédita en España, “Baarìa” (2009) de Giuseppe Tornatore, nominada al Globo de Oro a la Mejor Película Extranjera.