El menú del día

La primavera comienza a instalarse en nuestro país, ante la sorpresa de algunos ciudadanos que opinaban que esta estación iba a desaparecer por los recortes. Sube la temperatura y comienza el calor. Por lo general es bien recibida: se abren las piscinas, se abandona el engorroso abrigo y las terrazas se convierten en el parlamento vecinal. Mas no a todos les gusta la estación y el calor que conlleva.

La primavera comienza a instalarse en nuestro país, ante la sorpresa de algunos ciudadanos que opinaban que esta estación iba a desaparecer por los recortes. Sube la temperatura y comienza el calor. Por lo general es bien recibida: se abren las piscinas, se abandona el engorroso abrigo y las terrazas se convierten en el parlamento vecinal. Mas no a todos les gusta la estación y el calor que conlleva. Entre ellos, los cocineros profesionales. No es lo mismo elaborar un cochinillo en Ávila en enero que hacerlo en primavera o verano. Algo así me está ocurriendo a mí en mi cocina semanal, por lo tanto hoy toca despedida o casi despedida. Comienzo a recoger sartenes, pucheros y todo el abundante menaje necesario. Hoy les propongo un menú de tres platos que ustedes podrán ordenar a su gusto y predilección.

El primero sería don Ignacio Urdangarín, duque de Palma y consorte de la infanta doña Cristina, pareja muy querida y respetada, sobre todo, a partir del divorcio de doña Elena y el señor Marichalar. Iñaki ya apeado de honores, fue guapo, alto, con niños formales y educados, que se comportaban de manera ejemplar en las fotos de familia; no como su primo Froilán. El duque trabajaba, la infanta también, y todos los años varias revistas del corazón los elegían pareja del año. Cuando hacían apariciones los ciudadanos les gritaban “guapos”. Y... luego pasó lo que pasó

El segundo plato es don Carlos Dívar, nacido en Málaga en 1941. Estudió Derecho en la Universidad de Deusto. Fue elegido presidente de la Audiencia Nacional en 2001. Dos años después, “al parecer”, fue objetivo de una acción terrorista de ETA, evitándose el atentado al realizar un trayecto distinto. Atribuyó su salvación a la intervención de la Virgen de Fátima. Peregrina asiduamente a Tierra Santa y es conferenciante en el Arzobispado de Madrid. Fue elegido por unanimidad presidente del Consejo General del Poder Judicial. Tras jurar el cargo y antes de salir su nombramiento en el BOE se postró de hinojos ante Dios para agradecerle su nombramiento. Y... luego pasó lo que pasó.

El tercer plato es don Rodrigo Rato, bisnieto de don Faustino Rodríguez-San Pedro y Díaz-Arguelles e hijo del empresario don Ramón de Rato Rodríguez-San Pedro y Aurora. Estudió en los Jesuitas de Chamatrín, se licenció en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Ingresó en política en 1979, fue diputado de Alianza Popular por Cádiz. Tras la victoria del PP por mayoría simple en 1996, fue nombrado vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda. Fue él quien llevó a cabo la mayor privatización del país: Argentaria, Tabacalera, Telefónica, Endesa y Repsol; son algunos ejemplos. Su nombre fue barajado como posible sucesor de José María Aznar al frente del PP. En las elecciones de 2004 concurrió como número dos en las listas del PP y resultó elegido diputado. Cargo al que renunció casi tres meses más tarde, al ser nombrado director del FMI, de donde dimitió el 28 de junio de 2007 alegando razones personales. En enero de 2010 es elegido presidente de Cajamadrid y poco después de Bankia, que salió a Bolsa el 20 de julio de 2011. El 7 de mayo de 2012 anunció su dimisión, dejando unas descomunales pérdidas. En la actualidad hay 400.000 inversores. Y... luego pasó lo que pasó.

Quedaría de postre don Juan Carlos I Rey de España. Mas éste dijo: “Lo siento, me he equivocado, no volverá a ocurrir”.

Si ustedes se comen el menú con los tres platos podrán presumir de tener el estómago como un faquir. Ya saben: comen tornillos y cristales. Hasta la próxima vez, si ésta llega.

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