El olor de la despedida de José Mª

Huele a sándalo en Biscarrués, José y Dolores toman la fresca en la puerta de Casa Carrera, la casa está llena mulos, mozos, bichos, todo en esta casa por la que tanto has luchado, restaurado, escobado y hasta has sido ayudante de plancha. 

Huele a aceite en el molino, los vecinos de Biscarrués y de Erés traen sus olivas, tu abuela Madalena y tu madre pasan cuentas.  Huele a flores en la Virgen de Casbas, cuando te casas con Dorita, de casa Banzo, el amor de tu vida, tras una juventud de fútbol, baños en la presa del Gállego, empacar con los primeros tractores, fiestas de pueblos con tu sinca. 
Huele a ontina en Valdespartera, entramos garrafas de agua al corral, Ramón el pastor llega con las ovejas y con mamá cargas los corderos en el carro de la furgoneta. 

Huele a ciprés en el Castillo de Navascués mientras espedregamos los campos según la idea de nuestra madre Dora de lo que es pasar un día de campo en familia. Huele a río, nos acompañas a quitar árboles del sendero, nos llevas al puente de hierro a cargar las nabatas, nos impulsas en nuestros proyectos que son los tuyos. 

Huele a rastrojo en villavietre, modrán, o corrocazo, o coscojar mientras tus hijas Lola y Bea crecen y les das la confianza para estudiar lejos en Salamanca y León para darle la mejor herencia que decías tú los estudios. Y así lo hiciste con Chema que aún durmiendo y creciendo a tus pies en los tractores y cosechadoras no lo dejaste volver hasta que no acabó su ingeniería. 

Y ahora con los nietos Lucas y Noel juegas al guiñote y les piden que se porten bien con su madre y que sean buenos. Y le dices a Jorge que le vas a hacer una algarada dejándole pero nosotros le enseñaremos la fuerza de su abuelo.

Sin embargo no solo los estudios han sido tu herencia, junto con mamá nos habéis puesto en vena el valor del trabajo, del servicio, del amor a esta tierra por eso seguimos. Nos faltará tu consejo, tu mirada crítica, por eso te pedimos que nos sigas acompañando por la era, por las granjas, por las cocheras y que sepamos continuar tu legado. 

Gracias papá y mamá por vuestro ejemplo, por vuestro trabajo incansable, juntos habéis levantado la casa, el ganado, el huerto, el corral, las granjas, los campos, toda una familia que os quiere.

Gracias a todos por acompañarnos en estos momentos duros y también llenos de esperanza por la fe que tenemos en que el Padre ahora va a acoger a un buen padre en su seno. 


Lola Giménez Biscarrués