El Casademont vence al IDK y se pone colíder en la clasificación (66-65)

El equipo de Cantero se pone colíder. Fotografía: Casademont Zaragoza.
photo_camera El equipo de Cantero se pone colíder. Fotografía: Casademont Zaragoza.

Sigue la racha. Casademont Zaragoza obtiene su decimotercera victoria consecutiva tras un partidazo en el que venció a IDK pese al cansancio acumulado (66-65). Las de Cantero supieron aguantar el pulso a un rival que no bajó los brazos en ningún momento y al que tuvo que vencer en el último cuarto.

A estas alturas de la temporada, nadie está arriba por impulso casual. Todo es fruto del trabajo bien hecho, y de eso, IDK tiene mucho. Tanto fue así que las de Muguruza llevaron el mando del partido, y también del marcador, durante los primeros cinco minutos, pero pronto, Casademont reaccionaba. Gulbe, Holesinska y Hermosa oxigenaban a las rojillas y las locales encontraban la fluidez necesaria para darle la vuelta al marcador.

Con eso no bastaba. Es evidente. Nadie gana un partido al descanso, ni tampoco lo pierde. Pruebas de ello, tenemos unas cuantas. Las de Muguruza, con España en racha, seguían descifrando las defensas locales para mantenerse en el partido con todas las opciones. Casademont se jugaba el coliderato mientras que IDK buscaba dar pasos para ganar el billete a la Copa.

El arranque tras el descanso se le hizo cuesta arriba al conjunto local. En defensa las de Cantero seguían bien pero, en ataque, faltaba la frescura habitual. El lógico cansancio, hacía mella (34-43) a 5 minutos para el último cuarto. Las rojillas necesitaban dar un último empujón para terminar de llevarse la cita.

Entonces apareció Leo. La alero alemana encontró el camino para poder lanzar por primera vez en todo el partido y clavó un triple que enardeció a la marea roja. Después, Mariona robaba un balón de los suyos, Casademont corría y de nuevo Fiebich culminaba la contra. 5 puntos consecutivos para encender la chispa y poner algo de tierra de por medio. Una polémica falta en ataque señalada a Holesinska le volvía a dar aire a IDK para entrar con ventaja al último acto (48-51). Lo de Vega Gimeno es para estudiar. Da igual como haya transcurrido el partido. Cuando está caliente, la capitana ejerce. Dos triples consecutivos para estrenar su casillero y poner al equipo por delante (56-51). La marea roja estallaba de felicidad.

Había que cerrar el partido, y no iba a ser fácil. Quedaban muchas defensas que trabajar al máximo y no dejar que temblase la mano en el momento más complejo. Hermosa y Vega ponían 4 de ventaja en el último minuto (64-60) y Whalem fallaba el triple para IDK. Después, Fiebich entraba hasta la cocina y ataba un nuevo triunfo. De muchísimo mérito y más trabajo aún. 13 victorias consecutivas y una entrega agotadora. Alucinante. El Casademont no se cansa de ganar.