Casademont Zaragoza 98-79 Monbus Obradoiro

Casademont Zaragoza vuelve a respirar

La victoria, junto con el average, supone alcanzar de forma virtual la permanencia en Liga Endesa.
Casademont deja encarrilada así la permanencia. Foto: Basket Zaragoza
photo_camera Casademont deja encarrilada así la permanencia. Foto: Basket Zaragoza

El partidazo de Dejan Kravic, Sulejmanovic y el cambio de ritmo de Dídac Cuevas, fueron fundamentales para lograr el undécimo triunfo de la temporada. Casademont Zaragoza tumbó a Obradoiro por 98-79, lo que llevó a volver a respirar. La Marea Roja fue determinante en un último cuarto colosal (30-7). La victoria, junto con el average, supone alcanzar de forma virtual el objetivo mínimo de la temporada y mantiene al equipo en la pelea por disputar competición europea la próxima temporada.

A pesar de la tensión por lo que había en juego, ambos conjuntos fueron capaces de comenzar con ataques muy alegres. A excepción de Cuevas, los 10 jugadores empleados por Fisac en el primer cuarto consiguieron anotar pero, para sacar adelante un partido como el que había en juego, en defensa hacia falta poner mucho más.

En el segundo periodo Casademont subió la intensidad defensiva y, fruto del trabajo, consiguió una renta de 12 tantos (40-28) que tranquilizaba los ánimos. La respuesta gallega fue endurecer el partido. Una falta en 8 minutos para los visitantes que, incluso reconociéndola, no recibían la sanción, fueron los motivos del enfado monumental de una Marea Roja cansada de que llueva sobre mojado. Al descanso, todo igualado de nuevo.

SEGUNDA PARTE

En el tercero, el equipo empezó frío. La chispa necesaria para sacar estos partidos no se producía, y Obradoiro seguía aprovechando que Pustovyi campaba a sus anchas mientras el camino de las faltas llevaba el mismo devenir del segundo cuarto. Entonces, Cuevas consiguió meterle otra velocidad al equipo atrás, y siendo sólidos en defensa se llegaba a la hora de la verdad con todas las opciones (68-72).

Fue en último acto cuando Casademont logró desencadenar todo su potencial. Liderados por el trabajo descomunal en el rebote de Dejan Kravic, los de Fisac dominaron la pintura con una aportación fantástica de Suli, que acabaría anotando el triple decisivo para aniquilar la fe de los gallegos. Al final, con oficio y mente fría, los nuestros fueron capaces de asegurar un average que puntúa doble en este tramo final de campaña en el que todavía queda mucho por delante.