Las mallas de la ribera del Ebro retuvieron cerca de 1.200 kilos de toallitas solo en verano

Los principales elementos fibrosos recogidos son toallitas

Pese a que los mensajes de alerta y recomendaciones de no tirar toallitas, bastoncillos de oídos, tiritas, discos de algodón, tampones o compresas al inodoro están presentes en nuestro día a día, lo cierto es que son muchas las personas que continúan realizando esta práctica, en lugar de desecharlos correctamente en una papelera. Para ayudar a reducir la llegada de estos elementos fibrosos a los ríos y riberas, el ayuntamiento de Zaragoza puso en marcha el pasado mes de junio diversos sistemas de retención en zonas del Ebro, el Gállego y el Huerva.

En principio, se trataba únicamente de una prueba piloto que, sin embargo, en estos meses de verano, ya ha logrado retirar solo en el punto instalado en el parque de San Pablo en el Ebro cerca de 1.200 kilos de residuos. «Después de aproximadamente nueve episodios de lluvia de intensidad baja en este verano, este sistema con cuatro mallas tiene una ocupación bastante importante. Cada una de las mallas puede tener unos 300 kilos que vamos a retirar y sustituir por otras nuevas. Vamos a llevarlo a nuestras instalaciones para pesarlo y hacer un triaje para conocer cuales son los principales que se están reteniendo», explica el director técnico de Ecociudad Zaragoza, José Ignacio Castrillo.

El mecanismo está compuesto por unas planchas metálicas y unas grandes redes que actúan como coladores gigantes, reteniendo buena parte de los sólidos y dejando pasar el agua. La misión de los aliviaderos es derivar el exceso de agua hacia el medio natural para evitar inundaciones en las calles y daños en las canalizaciones. Cuando eso ocurre, las toallitas y el resto de productos mal desechados que circulan por las tuberías son arrastrados por el agua junto a hojas, colillas de tabaco, plásticos o arenas que se cuelan por los sumideros.

Los operarios han retirado cuatro mallas en el parque de San Pablo | Foto: Daniel Marcos

El éxito de estos primeros sistemas de retención, ha afirmado la concejal de Infraestructuras, Patricia Cavero, ha hecho que ya se esté trabajando en la selección de otros tres o cuatro aliviaderos en la ciudad. «Creemos que la experiencia ha sido muy buena. Queremos extenderla. Además, a la Confederación Hidrográfica del Ebro es una experiencia que les ha gustado. También se ha interesado la cuenca del Tajo y es algo que desde el Ayuntamiento d Zaragoza vamos a seguir potenciando», ha asegurado.

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