Las Pinturas negras y los delirios de Goya vuelven a Zaragoza con «El Sueño de la Razón»

En "El Sueño de la Razón" Buero Vallejo muestra el interior de un Goya sordo y encerrado con sus fantasmas y delirios

«El arte puede dar salida y sentido a toda tragedia» dijo Antonio Buero Vallejo al hablar de su obra «El Sueño de la Razón», inspirada en el famoso grabado de Goya. Y es que, en la segunda mitad de su vida, en el arte del de Fuendetodos tuvieron cabida los más horrorosos delirios que, sin embargo, reflejaron con asombrosa lucidez la monstruosa realidad que rodeaba al pintor. Se llegó a sentir sordo entre sordos, pero veía con claridad todo lo que le rodeaba, razonaba y soñaba esperanzado con una salida a la locura. A partir del viernes 9 de septiembre todos esos pensamientos y delirios saldrán de la cabeza de Goya para resonar en las paredes del Principal.

En diciembre de 1823 Goya pasaba sus últimas semanas en Madrid con su mujer Leocadia antes de auto exiliarse en Burdeos. Una época sombría en la que, encerrado con sus propios fantasmas y con la presión asfixiante que Fernando VII ejercía sobre los liberales como él, Goya explotó sobre las paredes de la Quinta del Sordo llenándolas de sus famosas Pinturas negras.

En «El Sueño de la Razón» Buero Vallejo «nos presenta el interior de un sordo, que es un tema fundamental en Buero; las deficiencias. La ceguera, la parálisis o la sordera como un símbolo de dónde él escribió, que son los años 70, donde el régimen de Franco seguía imperante. Desgraciadamente la obra es de una inmensa actualidad», ha señalado el director de la obra José Carlos Plaza. Y es que la obra «es un grito contra la intolerancia» en el que se busca «recuperar el amor al individuo, el amor a la gente y sentir el dolor de los demás como uno mismo, como Goya lo sentía», ha concluido el director.

Porque Goya, encerrado, alejado de la Corte y acompañado tan solo por su mujer Leocadia y sus pensamientos «tiene muchos problemas en esa época, es un hombre ya con 76 años que ha pasado todas las enfermedades del mundo», destaca el actor Antonio Valero, que se pondrá en la piel del pintor. Algo que le lleva a crear las Pinturas negras que utiliza, según Valero, «como una especie de reflexión interior y una especie de vómito de lo que ha sido toda su vida y produce, a veces, hasta espanto lo que pinta».

Pero, pese a todo, Goya no está solo, la que fuera su última mujer, Leocadia, convive con el artista en la Quinta del Sordo desde hace una década, entrando en su mundo de silencio a través de lenguaje de signos y siendo su apoyo pero sin olvidar su individualidad. Porque Leocadia es una mujer «activa dentro de la historia, con un objetivo muy claro que afortunadamente se cumple aunque con un coste muy elevado y muy doloroso», ha puesto en valor la actriz que la interpreta, Ana Fernández. Un personaje femenino poco corriente, según Fernández, pero que parte de un personaje real «muy valiente» y «adelantada a su época». También a través de ella, los espectadores verán un Goya distinto, un trocito de su vida familiar, además de su faceta de genio.

El Teatro Principal arranca así su nueva temporada con este proyecto, «uno de los más largamente acariciados por esta casa por razones obvias», ha señalado el gerente del Patronato Municipal de las Artes Escénicas y de la Imagen, José María Turmo. Y es que «El Sueño de la Razón» se dedica en cuerpo y alma a Goya, «un personaje absolutamente querido y admirado en esta ciudad de Zaragoza que fue su cuna natal y su cuna artística de sus primeros pasos hacia Madrid y hacia la gloria universal», ha finalizado Turmo. Desde el viernes 9 hasta el domingo 18 de septiembre los zaragozanos podrán sumergirse en el mundo del pintor de Fuendetodos y observar, a través de sus ojos, la realidad y la locura que le llevaron a cubrir su casa de Pinturas negras.

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