La incertidumbre económica hace mella en la confianza de los empresarios

Si bien las previsiones apuntan a un crecimiento económico, la cautela de los empresarios ha aumentado y su grado de confianza ha bajado.

La ralentización del crecimiento merced a la persistencia de incertidumbre, unido a la subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo para contener la inflación, ha incidido en las expectativas de los empresarios aragoneses. Así lo refleja el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) elaborado por la Fundación Basilio Paraíso de la Cámara de Comercio de Zaragoza e Ibercaja, que se sitúa en un -2,7 en el segundo trimestre de 2022, un valor negativo propiciado por la volatilidad de la coyuntura. Si bien las previsiones apuntan a un crecimiento económico, la cautela de los empresarios ha aumentado y su grado de confianza ha bajado.

Resulta destacable la diferencia entre sectores. En línea con lo referido en la oleada anterior, mientras los empresarios del sector secundario valoran de forma ostensiblemente más positiva que los del sector servicios el trimestre recién acabado que el venidero, la opinión de las empresas del comercio y de los servicios es menos pesimista que las del sector secundario respecto del tercero.

Si se desagrega el Índice de Confianza Empresarial en los dos subindicadores que lo conforman, el Indicador de Situación alcanza un valor significativamente inferior al cosechado en la oleada anterior (1,1 frente al 3,1), mientras que el índice de Expectativas retrocede de forma más acusada (-6,5 frente al 1,9).

La ralentización en el crecimiento económico motiva que se incremente el porcentaje de empresas aragonesas que sitúan a la debilidad como el factor principal que lastra su facturación (en línea, por otra parte, con la tendencia histórica). Casi seis de cada diez así lo manifiestan, quince puntos porcentuales más que en la oleada anterior de esta encuesta. No obstante, la falta de mano de obra cualificada (12%) continúa como la segunda causa en importancia para explicar la falta de crecimiento en la actividad, seguida del aumento de la competencia (8%).

Print Friendly, PDF & Email