El oscense Elías Campo lidera una investigación que proporciona pronósticos más precisos de la leucemia

La leucemia linfática crónica es un cáncer de la sangre y el más frecuente en el mundo occidental

El oscense Elias Campo está detrás de una investigación que ha completado el mapa genómico de la leucemia linfática crónica (LLC), descubriendo así más de 100 genes implicados en la enfermedad. Esta nueva herramienta proporcionará una mejor comprensión de la enfermedad y podrá conducir a pronósticos más precisos para los pacientes, diagnósticos mejorados y desarrollo de nuevos tratamientos.

En este estudio internacional, publicado en la revista ‘Nature Genetics’, desarrollado por investigadores del Idibaps-Hospital Clínic y la Universidad de Barcelona, así como ​​la Universidad de Oviedo, todos ellos del Centro de Investigación Biomédica en Red de Cáncer (Ciberonc) también participaron científicos del Dana-Farber Cancer Institute y el Broad Institute del MIT y Harvard University, de Boston; y la Ulm University de Alemania.

La leucemia linfática crónica es un cáncer de la sangre y el más frecuente en el mundo occidental, con una incidencia en torno a los cinco casos por cada 100.000 habitantes y año. Se caracteriza por un aumento en el número de linfocitos B, un tipo de glóbulo blanco, que puede detectarse de forma accidental en una analítica rutinaria.

La LLC puede tener un crecimiento lento y de buen pronóstico o rápido y agresivo. El conocimiento de las alteraciones moleculares que provocan esta evolución tan distinta podría permitir conocer el pronóstico de una manera precoz.

Alteraciones genómicas 

El coautor principal del estudio y jefe del grupo Patología molecular de las neoplasias linfoides del Idibaps, Elias Campo, ha señalado que “el objetivo de este estudio ha sido proporcionar un catálogo prácticamente completo de todas las alteraciones genómicas que causan la LLC y sus subtipos moleculares”.

«Ha sido un esfuerzo inmenso de un gran equipo internacional que ha analizado el genoma de más de 1000 pacientes utilizando nuevas herramientas bioinformáticas durante más de 4 años”, ha apuntado.

En el estudio se han identificado 202 genes (109 de los cuales eran nuevos) que, cuando están mutados pueden conducir a la aparición y progresión de la enfermedad. También se ha perfeccionado la caracterización de los subtipos de esta leucemia, que se diferencian en sus características genómicas y su evolución clínica.

En este sentido, el investigador del Instituto Universitario de Oncología de la Universidad de Oviedo y del Ciberonc y coautor principal del estudio, Xose S. Puente, ha destacado que “más allá de las secuencias genéticas, los patrones de expresión de ciertos genes nos han permitido realizar una subcategorización de la enfermedad, que proporciona información pronóstica muy valiosa”.

Abierta a la investigación

Uno de los objetivos del estudio es que esta información sea aprovechada por la comunidad científica para avanzar en el tratamiento de esta enfermedad. Para ello, el mapa identificado en este estudio se ha transformado en un portal web interactivo para que los investigadores de todo el mundo puedan utilizarlo como recurso en su investigación y puedan avanzar en el conocimiento de las causas y características de los diferentes subtipos de LLC.

«El nuevo mapa de la LLC nos permite avanzar hacia la medicina de precisión en esta enfermedad, ya que nos puede ayudar a adaptar con mayor precisión el pronóstico y el tratamiento de un paciente nuevo en función de sus características moleculares particulares”, ha concluido el oscense.

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