El Real Zaragoza salva los muebles tras una bochornosa primera mitad (3-3)

Iván Azón y Vada acortaron distancias antes de que Puche hiciera el 3-3. Foto: Real Zaragoza

El ya clásico amistoso de pretemporada entre el Nástic y el Real Zaragoza suele estar marcado en rojo en el calendario, bien por la amplia presencia de zaragocistas y aragoneses en la Costa Dorada, bien por el escaso cariz de “amistoso” que suele tener. Y en esta ocasión tampoco defraudó, con un 3-3 que destapó las carencias del equipo de Carcedo en la primera mitad y en el que salvó su imagen y su orgullo con tres goles en apenas 15 minutos en el arranque del segundo tiempo.

Carcedo renovó por completo su equipo respecto al once titular en Pinilla, repitiendo solo Iván Azón en punta, y con la principal novedad de Álvaro Ratón bajo palos, disputando sus primeros minutos en esta pretemporada. Pero no fue la tarde del meta gallego que, si se está disputando con Rebollo el puesto de principal suplente de Cristian, perdió bastantes puntos sobre el césped del Nou Estadi. A los dos minutos, el Nástic ya se había adelantado con un gol de Álex López, que remató a placer y sin marca en área pequeña un centro desde línea de fondo.

Intentó reaccionar el Real Zaragoza, pero, como ya le pasó en el 0-0 en Teruel, tuvo demasiados problemas para superar la defensa rival, sin ideas ni fútbol para incluso para poner en peligro el marcador. La más clara la tuvieron Iván Azón y Mollego. El canterano no pudo superar a Manu García en un mano a mano con todo a favor, mientras que el recién llegado no acertó a empatar en el rechace.

Pasado el minuto 40, sí acertó en la otra portería Lupu, que remató a placer un centro de Albarrán para poner el 2-0 y sembrar muchas dudas sobre la solidez del equipo zaragocista. Una inseguridad que se acrecentó dos minutos después, cuando Álvarez evidenció las carencias defensivas del Zaragoza, con un improvisado Nieto de central, en una carrera sin oposición hasta la frontal del área y conectó un duro disparo a la escuadra de la meta de Ratón, impasible en los tres goles del Nástic.

Segunda parte

El paso por vestuarios, llámese ajustes tácticos de Carcedo, llámese bronca del míster por la bochornosa y preocupante imagen de la primera mitad, sentó bien al Zaragoza, que sacó su orgullo para reaccionar a los golpes del Nástic. A los tres minutos, Iván Azón acortó distancias con un duro disparo desde la frontal. El canterano, como también es habitual, se echó al equipo a la espalda y forzó un claro penalti con el que Vada anotó el 3-2.

Llegado el minuto 60, Carcedo movió a todo su equipo, incluido un Petrovic que apenas duró 15 minutos en los que que le dio tiempo de ver una tarjeta amarilla. Y en el primer ataque del renovado once, Puche, más intenso e incisivo que un inoperante Larrazábal, enganchó un buen remate de cabeza a un centro de Chavarría para poner un 3-3 que celebró con rabia, prueba de lo mal que había sentado en el vestuario ese 3-0 al descanso.

Ya con el empate, llegó otro de los clásicos del Real Zaragoza, ya sea en verano o en el transcurso de la temporada: hacer internacional al portero rival. Dani Parra, recién llegado al primer equipo del Nástic, se convirtió en el héroe de la noche al lucirse con tres intervenciones de mérito a un lanzamiento de falta de Eugeni, un remate de cabeza en un córner, y un disparo ajustado al palo de Giuliano ya en el 93. También pudieron marcar Bermejo, pero su disparo se estrelló en su compañero Narváez, o el canterano Marcos Luna, que está llamando a la puerta de Carcedo con muy buenas sensaciones en esta pretemporada.

Así, el XIII Trofeo Ciudad de Tarragona se decidió desde el punto de penalti, donde volvió a aparecer Parra, deteniendo los lanzamientos de Narváez y Chavarría. El zaragocista Rebollo atajó uno de los disparos, pero los goles de Eugeni, Bermejo y Giuliano no fueron suficientes para evitar que este clásico veraniego se quedara en Tarragona. Más allá del detalle del resultado, la reacción del equipo no debe enmascarar las carencias mostradas en la primera mitad a ya solo dos semanas del inicio liguero, tanto a nivel ofensivo, con grandes dificultades para generar ocasiones, como en defensa, con un equipo de Primera RFEF que disputaba su primer amistoso del verano mostrando todas las costuras de la zaga.

El equipo parte a Marbella

No hay descanso para un Real Zaragoza que este mismo sábado partirá hacia tierra malagueñas para iniciar su segundo stage del verano. Bajo el calor de Marbella disputará hasta tres partidos en cuatro días, ante Al-Shabab, Al-Nassr y Real Betis, antes de finalizar la pretemporada en Girona el próximo domingo.

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