División en la comunidad educativa ante la nueva selectividad que prepara Alegría

Se reducirán a cuatro los exámenes a realizar y se hará una prueba de la "madurez académica" del alumno.

El nuevo modelo de selectividad que está diseñando la ministra de Educación, Pilar Alegría, ya ha dejado en Aragón opiniones diversas. Alegría, intentando huir de la acostumbrada reproducción de contenidos y memorización de la enseñanza española, busca una nueva EvAU en la que prime la “madurez académica” del alumnado. De esta manera, el Ministerio ha planteado una prueba de acceso a la universidad que reducirá a cuatro los exámenes a realizar y se centrará en el análisis desde diferentes perspectivas del estudiante.

Para el rector de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral, supone “homogeneizar el tipo de prueba y los criterios de corrección”, sin embargo, los sindicatos CSIF y CCOO no se muestran tan convencidos. Mónica de Cristóbal (CSIF Educación) insiste en una «prueba única de determinación de adquisición de unos contenidos» y rechaza, por tanto, esa reducción de exámenes, mientras que Guillermo Herráinz (CCOO Enseñanza) apuesta por un modelo que «no se base simplemente en un estudio de conocimientos muy mnemotécnicos».

Según han adelantado desde el Ministerio, liderado por la aragonesa Alegría, el cambio de modelo se hará de una manera «gradual». Durante los primeros tres años consistirá en cuatro exámenes con una ponderación de un 25%, cada uno de ellos, y a partir de 2026 se realizará una prueba de madurez (75%) que consistirá en un análisis del alumno desde diferentes perspectivas, a partir de textos, imágenes e infografías sobre un mismo tema, y dos exámenes específicos (25%).

Durante los tres años «en tránsito», los cuatro exámenes que deberán hacer los estudiantes para acceder a la universidad versarán sobre Historia de la Filosofía e Historia de España (dos materias comunes en las ramas de Bachillerato), uno específico sobre la modalidad obligatoria elegida y una cuarta prueba de nuevo formato que se centrará en las «destrezas del ámbito lingüístico».

“Es inevitable que el modelo cambie porque cambia el Bachiller. La formación del estudiantado va a cambiar y las exigencias de acceso tienen que cambiar también”, ha recalcado el rector de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral, tras apuntar que “lo que hay que tratar” es que el “sistema sea lo más uniforme posible”. Por otra parte, aunque Mayoral ha reconocido que las “diferencias” entre Comunidades, “si existen -que no existen tantas como se dicen»-, deben desaparecer o minimizarse».

Desde la UZ han rechazado la modalidad de un examen único porque, según Mayoral, “hay autonomías con lenguas cooficiales”, sin embargo, ha asegurado que el nuevo modelo será “homogéneo” en cuanto al “tipo de examen” y “modelo de corrección”. “Eso es lo que se va a perseguir”, ha aseverado.

Los sindicatos, «preocupados» por la subjetividad del nuevo modelo 

Por su parte, para la portavoz de CSIF Educación, Mónica de Cristóbal, la nueva EvAU “elimina contenidos teóricos muy importantes para la formación de nuevos profesionales”. “Una evaluación por competencias no es la prueba necesaria. Eliminar contenidos en vez de dotar de recursos materiales y personales para ayudar al alumnado a alcanzar esos conocimientos teóricos no es la solución”, ha afirmado. De Cristóbal ha hecho referencia a la memorización y ha aclarado que “no se puede empezar la casa por el tejado”. “La base del aprendizaje significativo se empieza en las escuelas y debe hacerse desde primero de la ESO”, ha explicado.

Desde CSIF, que han vuelto a reivindicar una prueba única para todo el territorio estatal, han recalcado que “cualquier prueba cuanto más abierta sea más subjetivo será para corregir”. “Hay unos parámetros que te valúan pero si tu forma de explicar o de desarrollar el contenido es muy buena y no se ajusta a los parámetros, ¿ya no vales?», se ha preguntado, tras insistir en que una prueba de selección de acceso a las universidades debe tener unos «contenidos y unas pruebas de evaluación». «El acceso tiene que ser académico», ha defendido.

“La lengua cooficial no puede dictaminar acceder a unos conocimientos teóricos. No queremos que un ingeniero sepa hablar muy bien un idioma sino sabe los contenidos para realizar puentes. Queremos que los contenidos teóricos sean lo básico y no el desarrollo de una lengua, que es importante, pero no para el desarrollo de una profesión”, ha sostenido De Cristóbal.

La subjetividad es también una de las cuestiones que preocupan a CCOO Enseñanza. Su portavoz, Guillermo Herráinz, ha reconocido que es “complicado” encontrar una prueba que sea muy «objetivable». “Eso no existe. Hay que confiar en que quien corrige las pruebas lo hace desde la objetividad. La carga de subjetividad siempre va a estar si no es meramente tipo test”, ha puntualizado.

Por otra parte, Herráinz ha manifestado que todo modelo es desigual “desde el momento en que la sociedad es desigual”, no obstante, ha apostado por uno que ponga en valor la «capacidad del alumnado y no simplemente un estudio de conocimientos muy mnemotécnicos». “Que se sintetice la prueba es algo que se venía pidiendo porque son muchos exámenes en tres días y eso no demuestra la capacidad del alumnado. El enfoque competencial es acorde con lo que dice la Lomloe, vamos en la dirección correcta”, ha subrayado.

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