Aliaga defiende el cierre de la central de Andorra pese a la reapertura de As Pontes

Imagen de archivo de la detonación de la central térmica de Andorra.

El precio de la energía y su constante crecimiento sigue estando en el punto de mira de todos los ciudadanos y de la política. Una situación, derivada de la guerra entre Rusia y Ucrania, que a muchos hace replantearse la política económica, con casos como el de la central térmica de Andorra.

El cierre de la central turolense vuelve a la palestra tras el anuncio de la reapertura de As Pontes, con el objetivo de reducir la dependencia de las fuentes de energía exteriores. El vicepresidente del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga, ha defendido el cierre de la central aragonesa y ha señalado que la reapertura del complejo gallego es “puntual y provisional”. “En el año 2010 Europa tomó la decisión de cerrar las centrales y las minas, con plazo hasta 2018 para cerrar las minas no competitivas y sin subvenciones”, ha argumentado Aliaga en defensa del reciente cierre de la central de Andorra y el anterior de la mina de Escucha.

“Se cerró la central de Escucha porque contaminaba, se cierra la central de Andorra por los precios que estaban alcanzando las emisiones de CO2 y los niveles de contaminación necesitaban de unas inversiones brutales para adaptarlas a los parámetros exigidos”, ha recordado el también consejero aragonés de Industria. Aliaga ha señalado que As Pontes “tiene la autorización de cierre como Andorra y se me ha dicho que funciona con carbón de importación, como funcionaba Andorra, que también necesitaba de carbón exterior para conseguir una mezcla de mayor poder calorífico y menor contaminación”.

Aliaga ha defendido que la tendencia en Europa seguirá siendo la apuesta por la descarbonización de las energías, ya que “se trazó una hoja de ruta, hay un Green Deal en Europa y un Plan Nacional de Energía y Clima”. Sobre la guerra en Ucrania y las sanciones a Rusia, detonante del aumento de los precios, el vicepresidente ha asegurado que “nadie previó el conflicto y las decisiones que se han tomado en política energética son las que son”.

El consejero de Industria ha concluido su intervención repasando con datos el cambio de tendencia en energía realizado en Aragón: “La térmica tenía 1050 megavatios de potencia, funcionando entre 5.000 y 6.000 horas y con carbón de importación. Se han incorporado ahora a Aragón aproximadamente 2500 megavatios de energía eólica y más de 1000 de energía solar, y estamos viendo que producimos más megavatios y con energías renovables”. “El balance para Aragón es muy positivo”, ha sentenciado Aliaga.

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