Pirineo Sur regresa a Lanuza con 5.000 almas entregadas a las rumbas de Estopa

El anfiteatro de Lanuza volvió a abrir sus puertas para albergar uno de los festivales más importantes del país, y con uno de los escenarios más bellos

La expectación era altísima. Tres años sin Pirineos Sur son demasiados. Y la respuesta del público fue aplastante: 4.900 personas, aforo completo y con entradas vendidas para todos sus conciertos desde más de 25 países diferentes, acudieron a disfrutar de los conciertos de Estopa y Maruja Limón. El anfiteatro de Lanuza volvió a abrir sus puertas para albergar uno de los festivales más importantes del país, y con uno de los escenarios más bellos.

Buena parte de la culpa de este arranque la tuvieron dos hermanos de Cornellá que desde que fundaron Estopa a finales de los 90 no han hecho más que éxitos con su personal mezcla de rumba y rock, “Tu calorro” y “Vino tinto”. No necesitaron mucho más para que el abarrotado anfiteatro de Lanuza estallase en júbilo. La intensidad no decayó. Al poco llegaron “Fuego”, “Camiseta de rock and roll” o “Hemicraneal”.

Esa cercanía que ha caracterizado a los hermanos Muñoz atravesó sin problemas el pantano de Lanuza (en el que no tardaron en zambullirse varios fans), certificó que su música ha traspasado a varias generaciones y aún dio más lustre a una trepidante recta final con las muy esperadas “Ojitos rojos”, “Cacho a cacho” y “Como Camarón”.

Maruja Limón regresaron a Pirineos Sur tras la destacable actuación que firmaron en 2019, el último año en el que se celebró el festival. Si en aquella ocasión dieron rienda a su desacomplejada fusión de estilos en el escenario de Sallent de Gállego, en esta ocasión derrocharon talento y desparpajo en el Lanuza, contagiando su ritmo a medida que transcurría su show.

El quinteto (con refuerzo de una música en directo) no necesitó más que una formación clásica de batería, bajo, guitarra española, trompeta y dos voces para contagiar al público con su ritmo, que tanto se acercaba a la rumba, al flamenco, al rock o a la música latina. Su desparpajo, cercanía y letras llenas de compromiso social redondearon una actuación que sirvió como perfecto arranque del espíritu de Pirineos Sur.

Más música 

Este sábado también cuelga el cartel de “entradas vendidas” con el hip hop como protagonista. Por un lado, con un viejo conocido de Pirineos Sur, Residente; y, por otro lado, con uno de artistas de más éxito de los últimos años, Rayden. Dos propuestas con una visión parecida de cómo elevar el hip hop a la máxima potencia, hip hop orgánico con bandas contundentes. Este primer fin de semana se cerrará el domingo con dos bandas que hacen de la fusión su razón de ser. Los bosnios Dubioza Kolektiv, cargados de ritmos balcánicos, hip hop, ska y rock; y los valencianos Zoo, que juegan a mezclar la electrónica con ritmos mediterráneos y latinos convirtiendo sus canciones en himnos.

Además, todos los días se contará con sesión de Dj Lord Sassafras después de los conciertos y hasta las 4.00 horas, cuya entrada puede adquirirse a parte en taquilla, siempre y cuando el aforo lo permita.

Las entradas para los conciertos están disponibles en la web del festival pirineos-sur.es y en SeeTickets. Los precios en general varían por día entre los 20 y los 45 euros (más gastos de distribución), con posibilidad de comprar abonos para algunos fines de semana. En todos los casos, los menores de hasta ocho años tienen acceso gratuito, con un máximo de un menor por adulto.

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