La DGA convoca subvenciones por 21,3 millones para la creación de nuevos regadíos

El plazo límite para la presentación de solicitudes será el 8 de septiembre y su resolución se producirá antes de finalizar este año

El Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente publica este viernes, 15 de julio, en el BOA la tercera convocatoria enmarcada en el plan de choque emprendido por el Gobierno de Aragón en el año 2016, con el objetivo de finalizar proyectos de creación de regadío que llevaban paralizados durante años por falta de financiación.

La convocatoria se tramita en el marco del Decreto 79/2017, de 23 de mayo del Gobierno de Aragón, que estableció un nuevo régimen de subvenciones para determinadas inversiones en materia de creación de regadíos, siendo que la creación de manchas de regadío constituye una de las vías más eficaces para la generación de economía endógena y, por tanto, de fijar la población en el medio rural. Además, supone un claro revulsivo hacia una menor dependencia de los mercados globales en la producción de alimentos, dado el complejo escenario internacional de la era post-covid y la guerra de Ucrania que hace que la producción de alimentos se haya convertido en una cuestión geoestratégica. Todo ello, en un escenario de cambio climático al que el sector agroalimentario deberá ser cada vez más resiliente.

La nueva política de regadío en Aragón, incluyendo tanto el ámbito de creación como de modernización de regadíos a través de comunidades de regantes, ha permitido una inversión en la Comunidad de 552 millones de euros con un apoyo público de 274 millones de euros. Todo ello con el horizonte de finalización de las inversiones de 2025-2026.

El Plan de choque, en lo que ha creación de regadío se refiere, ha posibilitado la puesta en marcha de un total de 29.260 hectáreas en las tres provincias aragonesas desde 2016. En paralelo ha habido una fuerte apuesta por la modernización del regadío ya existe, con paso de riego por superficie con eficiencias medias en el uso del agua en parcela cercanas al 50 %, a sistemas presurizados (aspersión o goteo), con eficiencias que alcanzan entre el 75 % y el 90 %. En este ámbito sumando los apoyos del propio Gobierno de Aragón desde 2016 y los fondos de recuperación Next Generation del Ministerio de Agricultura, se alcanza una cifra de apoyo público de 140 millones de euros, con 261 millones de euros de inversión a realizar por las Comunidades de Regantes, permitiendo el paso a riego presurizado (goteo o aspersión) de un total de 34.750 hectáreas.

Requisitos de la convocatoria

La convocatoria se rige por el principio de concurrencia competitiva, es decir, los proyectos que lleguen a optar por la subvención serán evaluados en base a un conjunto de criterios de puntuación que se establecen en la propia orden de convocatoria y que pueden resumirse en los siguientes grandes grupos: tratarse de zonas declaradas de Interés Nacional, la actividad económica generada en la zona, la eficiencia en el uso de la energía y del agua, la innovación tecnológica aportada, así como también aspectos medioambientales y de adaptación al cambio climático.

Los beneficiarios serán comunidades de regantes, que para ser perceptores de la ayuda, deberán aportar un anteproyecto de la obra a ejecutar, disponer de concesión de aguas para poder regar y tener pasado el correspondiente procedimiento de evaluación ambiental.

La intensidad de la ayuda podrá alcanzar el 50 % de la inversión que ejecute la Comunidad de Regantes, con una inversión máxima subvencionable por hectárea de 15.000 euros, y con la particularidad de que los pagos de la ayuda se producirán en 25 años, conforme los regantes vayan amortizando la financiación privada que deberán obtener para poder ejecutar la obra. Así y dado que el periodo de ejecución de la obra es de cinco años desde la aprobación de la subvención, se produce un elevado efecto multiplicador de los fondos públicos aportados. Se traduce en un incremento significativo de la economía y empleo en el medio rural, tanto en la fase de ejecución de las obras, del posterior amueblamiento de las parcelas y, en su caso, plantaciones frutales y, finalmente, una nueva generación de economía y empleo en las comarcas beneficiadas ya en la fase de explotación de los nuevos cultivos.

El plazo límite para la presentación de solicitudes será el 8 de septiembre y su resolución se producirá antes de finalizar este año.

La densidad de población en Aragón en función del regadío 

En zonas áridas del valle medio del Ebro, el paso de secano a regadío supone multiplicar por un factor entre 15 y 20 las producciones en función de si el regadío se dedicará a cultivos extensivos o a frutales. En este último caso, el factor de generación de empleo zona también alcanza el factor 20 respecto de esas mismas superficies de secano.

Estas cifras permiten comprender el comportamiento de la densidad de población en el medio rural aragonés, donde las zonas que se han podido beneficiar del regadío a lo largo del tiempo son las más dinámicas (Riegos del Aragón y Cataluña, Riegos del Alto Aragón, Canal de Bárdenas, y ejes del Jalón, Ebro y Cinca), mientras que el resto del territorio es un desierto demográfico con densidades de población cercanas a 5 habitantes por kilómetro cuadrado.

En consecuencia, estas políticas permiten alcanzar diversos objetivos simultáneos en los ámbitos de la vertebración del territorio rural, de la seguridad alimentaria como objetivo geoestratégico y de la adaptación de las zonas más áridas al cambio climático, siendo que Aragón es una de las comunidades autónomas con más superficie de secanos áridos, con una cifra de más de 600.000 hectáreas de gran fragilidad productiva que se hallan al límite de la viabilidad económica.

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