El Museo de Ciencias Naturales de la UZ expone «Proyectos Emergentes» de alumnos de la EINA

La exposición estará abierta al público hasta el próximo 17 de septiembre

Ante un futuro lleno de incertidumbre tras la irrupción de la pandemia y un escenario económico, climático y geopolítico en constante cambio, lo más acertado que uno puede hacer es aprovechar las crisis como oportunidades y plantear soluciones desde una postura creativa, resiliente e innovadora. Algo que los estudiantes del grado en Ingeniería Industrial y Desarrollo de Producto de la Universidad de Zaragoza tienen muy claro y que han plasmado en una nueva exposición, «Proyectos emergentes 2022», formada por un conjunto de 15 trabajos de alumnos y dos líneas de investigación que ya pueden disfrutarse hasta el próximo 17 de septiembre en la sala Odón de Buen del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad.

Desde un juguete interactivo para mascotas, pasando por un amplificador de audio para teléfonos móviles y hasta una silla de ruedas para personas sin hogar. Todos los proyectos de la exposición buscan reconfigurar nuestra relación con los productos más cotidianos y explotar la tecnología para satisfacer necesidades. La inauguración de la muestra ha contado con la presencia del director general de Protección de Consumidores y Usuarios, Pablo Martínez; el director del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza, José Ignacio Canudo; el coordinador del Máster Universitario en Ingeniería de Diseño de Producto de la EINA, Eduardo Manchado; y la directora del Área de Actividades Culturales, Victoria Bordonaba.

Los proyectos buscan reconfigurar nuestra relación con los productos más cotidianos y explotar la tecnología para satisfacer necesidades
Los proyectos buscan reconfigurar nuestra relación con los productos más cotidianos y explotar la tecnología para satisfacer necesidades

“Son 15 trabajos que engloban los valores de la innovación, de la creatividad, del trabajo en grupo, pero siempre abocados al perfil del usuario final, porque queremos poner estos nuevos diseños al servicio de la sociedad”, ha defendido Martínez. Así, estos “proyectos emergentes” obra de los futuros ingenieros están basados en el Pensamiento de Diseño, que coloca a las personas en el centro del proceso de desarrollo de productos y servicios, no solo como receptores sino como sujetos activos, participantes en el desarrollo de soluciones por medio de estrategias de innovación abierta.

En este sentido, el director general ha insistido “en el valor y la fuerza” que tienen nuestros actos como consumidores y ha destacado también “el talento, la apuesta por la innovación y la concienciación” de los jóvenes estudiantes que han participado en el proyecto. “Somos muy conscientes del papel transformador de la formación y la información en todos los campos, pero muy especialmente en el del Consumo”, ha enfatizado Pablo Martínez.

Objetivos de Desarrollo Sostenible

La exposición ha contado con la colaboración del Departamento de Ciudadanía y Derechos Sociales del Gobierno de Aragón, gracias al convenio firmado para el fomento de un consumo responsable y valores en ciudadanía. Este convenio guarda relación con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, también integrados por la Universidad de Zaragoza en el núcleo esencial de su aportación como agente de desarrollo social y económico.

“La ingeniería de diseño ha dejado de ser considerada una mera profesión que genera objetos atractivos y se ha convertido en un poderoso motor para alcanzar esos ODS proponiendo soluciones”, ha explicado Eduardo Manchado. Soluciones que pasan por ‘smart products’, entornos de experiencia, bienes de consumo, recursos para medicina y bioingeniería, servicios institucionales, estrategias de mejora social, vehículos e incluso ‘apps’.

La mayoría de proyectos expuestos se llevaron a cabo en equipo, algunos en colaboración con empresas, pero todos ellos tienen algo en común: están pensados para resolver las necesidades de la sociedad del siglo XXI y demuestran que la ingeniería de diseño debe consolidarse como un espacio formativo de referencia en el entorno universitario.

La muestra se encuentra en la sala Odón de Buen del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza

Desde que hace diez años se implantó el Grado en Ingeniería de Diseño industrial y Desarrollo de Producto en la EINA y, hace tan solo tres, el Máster Universitario en Ingeniería de Diseño de Producto, esta disciplina se ha ido revelando en la Universidad de Zaragoza como un elemento profundamente transversal, con capacidad de orientarse en múltiples direcciones y conectar ámbitos muy diferentes.

Junto al Grado y al Máster, el programa de Doctorado en Ingeniería de Diseño y Fabricación de la UZ “son ya el mejor espacio de aprendizaje, transferencia de conocimiento a la industria e investigación avanzada en diseño, y se han convertido en una referencia nacional e internacional, con una demanda de solicitudes de admisión en constante aumento año tras año para un número limitado de plazas”, han asegurado desde Unizar.

Es precisamente en este espacio donde se forman los profesionales capaces de afrontar cualquier reto con una mayor perspectiva de éxito. Así, esta exposición temporal, que estará abierta al público en el Edificio Paraninfo hasta el próximo mes de septiembre, avanza sólo una pequeña muestra de las capacidades de estos estudiantes y nos da un motivo más para mirar con esperanza al futuro.

 

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