Acusan a tres hombres de robar un bar en el Gancho y dos de ellos dicen que «iban a la mezquita»

El juicio ha tenido lugar esta mañana en la Audiencia Provincial de Zaragoza

Un robo en un bar del Gancho de Zaragoza sienta a tres hombres en el banquillo acusados de reventar la verja de un bar, entrar e intentar llevarse la recaudación de las máquinas tragaperras. Si bien uno de ellos ha admitido que vio la verja abierta y entró a llevarse la recaudación “porque estaba enganchado a la cocaína”, los otros dos han negado que colaborasen con él de alguna forma y que pasaban por allí “camino a la mezquita”.

El robo se produjo sobre las 5.00 horas de la mañana el 15 de agosto del pasado año en un bar de la calle San Blas del Gancho de Zaragoza. La Fiscalía, basándose en el atestado policial, considera que uno de los tres hombres, el de nacionalidad española, fue el que entró al bar a llevarse la recaudación y que los otros dos magrebíes realizaban tareas de vigilancia.

El hombre que, según dice la Fiscalía entró a robar, ha admitido que “pasaba por la calle San Blas y vio la verja abierta unos cuatro palmos” y que “como estaba enganchado a la cocaína entró a robar”. Ha negado que los otros dos acusados participasen con él en el robo o que le ayudaran. “A estos chicos no los conozco de nada. Los detuvieron porque son moros y están en el Gancho”, ha declarado. Finalmente, no consiguió llevarse nada de las máquinas, pero la dueña del bar ha denunciado que le faltan 300 euros de la caja registradora. No aparecieron en el momento de la detención.

Los otros dos jóvenes, uno de ellos en prisión, han coincidido en que pasaban por la calle y que se dirigían a la mezquita, que según han dicho abría a las 5.00 horas de la mañana, para “comer algo y descansar”. “Escuchamos un ruido muy raro, no sabía de dónde, seguimos un poco y ya nos paró la Policía”, ha dicho uno de ellos esta mañana en la Audiencia Provincial de Zaragoza.

El agente de Policía que los detuvo ha respondido a preguntas del magistrado presidente que “distingue perfectamente” cuando se pasa por ahí y cuando se está vigilando. Por ello, ha defendido que los dos jóvenes estaban realizando labores de vigilancia. Una actitud que también ha sido corroborada por el vecino que alertó a las autoridades de lo ocurrido.

Para el varón que fue detenido in fraganti en el bar piden seis años de prisión con el agravante de reincidencia. Para los otros dos jóvenes que supuestamente estaban realizando tareas de vigilancia, tres para cada uno. La defensa de los dos jóvenes, ejercida por la letrada Ana Herrando, pide para ellos la absolución al no creer que sus dos clientes participasen en el robo.

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