Carlos Pauner vuelve a la caza del ansiado Leopardo de las Nieves escalando dos picos en Tayikistán

Esta nueva expedición es la segunda de un proyecto que tiene tres fases.

Tres décadas sin dejar de escalar montañas dan para mucho. Tanto que, por momentos, uno no sabe ni en qué pico se encuentra, ni qué hay en su campamento ni de qué color son las flores. Porque en la montaña todo es blanco y negro y al regreso a tierra firme, a la altura de los mortales, solo se quiere ver el verde de las plantas y la tranquilidad de una cerveza en un huerto.

Todo eso bulle en la cabeza de Carlos Pauner, el ya legendario alpinista aragonés, que en menos de una semana volverá a partir hacia un nuevo reto. Un viaje complicado, acompañado por el montisonense Andrés Vilalta, con el que continúan el proyecto del Leopardo de las Nieves. El segundo capítulo de una expedición que arrancó el año pasado y que tiene como objetivo coronar todos los picos de la antigua Unión Soviética.

Este segundo proyecto, que arranca el miércoles 14 de julio, tiene como objetivo coronar dos nuevas cimas en Tayikistán. El Korzhenevskaya y el pico Comunismo son las dos montañas, de más de 7.000 metros, a las que los montañeros aragoneses se enfrentarán durante el próximo mes.

Un gran proyecto a medio plazo

Tras el buen resultado de la primera expedición en 2021, los dos montañeros aragoneses regresan a las cimas gracias a la buena comunión que se forjó el pasado año. “El debut de Andrés en la alta montaña fue muy bueno y ha sido muy fácil trabajar con él”, ha señalado Carlos Pauner, que ve en Vilalta “el futuro del montañismo en Aragón, porque va a dar mucho que hablar”.

Pauner ha insistido en la importancia de esta iniciativa, en la actualidad “el único proyecto aragonés de montañismo con carácter internacional”. Un objetivo que va sumando dificultad si se ve que solo dos españoles han conseguido completar el Leopardo de las Nieves: “Si consigo completar este proyecto, creo que seré el único en todo el mundo en tener las Siete Cimas, los 14 Ochomiles y el Leopardo de las Nieves”. “Creo que completar este proyecto es para cerrar un ciclo importante, 30 años de alpinismo profesional”, ha concretado el montañero.

“Es importante que vuelvan las grandes expediciones para demostrar que todo tiene que regresar a la normalidad”, ha señalado Pauner, que ante menos de una semana para la salida tiene claro que “la montaña será la que decidirá” el sentido del proyecto. Un tiempo, cada vez menos, que también le sobra a Vilalta, que tiene claro que “una vez que sabes el día en el que vuelas solo tienes ganas de estar ahí”.

Un itinerario marcado por la inflación

Todo el viaje desde Zaragoza hasta Tayikistán ya está preparado. Con llegada el 15 de julio, las primeras horas serán cruciales para conseguir los recursos y cambiar la moneda con la que poder funcionar en el país. Tras eso, un viaje en helicóptero será el último recorrido de Pauner y Vilalta hasta el campo base: “Es complicado acceder a él, por eso tenemos que depender del helicóptero”.

“Tenemos tiempo suficiente para hacer las dos montañas”, han coincidido los dos escaladores, que ya saben que el Korzhenevskaya, el primero de los picos, costará más “por la necesidad de adaptarse al clima y a la situación”. El pico Comunismo, aunque algo más complejo de escalar, será más fácil por haber pasado el complicado trago de la otra montaña.

Con unos siete u ocho compañeros venidos de todo el planeta, Pauner y Vilalta han podido hacer este viaje gracias a los múltiples patrocinadores que han colaborado en el proyecto: “La inflación también llega a iniciativas como esta”. Un viaje que, como objetivo secundario, intentarán culminar viendo al animal que da nombre al proyecto: “El leopardo de las nieves no se deja ver fácilmente, pero es envidiable lo bien que se mueve cuando la vida es casi imposible».

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