Acusan a un padre de abusar de su hija y él dice que la denuncia es una «manipulación» de la madre

Fiscalía y acusación piden para él cuatro años de prisión

Un padre ha sido acusado por su hija de abusar sexualmente de ella cuando la chica tenía diez años en una vivienda de Zaragoza. El varón, según declaró la menor, la toqueteó y la besó una noche tras beber, aunque después se arrepintió. El acusado ha declarado este martes en la Audiencia Provincial de Zaragoza que toda esta historia surge de una “manipulación” de la madre contra él. Fiscalía y acusación piden para él cuatro años de prisión.

Los hechos denunciados ocurrieron en el año 2015 cuando la menor tenía diez años. Los padres de la joven están separados y, desde hacía dos años, la presunta víctima tenía un régimen de visitas con el padre los fines de semana. Es en uno de estos días cuando la menor dijo que, mientras veía una película, su padre, que había bebido, la toqueteó y la besó en el cuello. Hasta que ella no dijo que parase, según declaró, el acusado no lo hizo y fue aquí cuando se arrepintió. Esta culpa, según dijo la presunta víctima, continuó en el tiempo y fueron numerosos sus intentos de pedir perdón a su hija.

El padre, en cambio, achaca esta acusación a que “su madre le llenó la cabeza de cosas que no son” y que esta denuncia es fruto de “su manipulación”. “Mi relación con su madre es nula, solo me manda mensajes para pedirme dinero”, ha continuado. También ha defendido que “nunca se iba de fiesta” si le tocaba visita de su hija y que tampoco “había estado borracho” con ella.

Además, ha añadido que en la casa donde supuestamente ocurrieron los abusos convivían muchísimas personas de su familia. Fue en el instituto, según ha dicho el padre, cuando su relación con la hija cambió radicalmente. “Mi hija llevaba droga al colegio, hubo que quitarle el dinero”, ha afirmado. A pesar de ello, el padre ha declarado que la madre y expareja “nunca le contó nada”.

Las peritos psicólogas del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA) han valorado que, cuando se entrevistaron con la menor, “llamó la atención de que aportó datos muy concretos” y que, por ello, su testimonio “es creíble”. También han expresado que siente, por lo que supuestamente ocurrió, “una ambivalencia”, ya que “recibe un perdón y lo atribuye al alcohol”. La psicóloga que le atendió en un centro de ayuda a personas víctimas de abusos sexuales ha continuado en la misma línea “no quiere ver al padre, pero necesita perdonarlo”.

La menor también ha declarado este martes en la Audiencia Provincial de Zaragoza, pero el magistrado presidente ha decidido que sea a puerta cerrada. La Fiscalía pide para él cuatro años de prisión, pero comprende el atenuante de alcoholismo. La acusación particular pide el mismo periodo de prisión pero sin el atenuante.

Print Friendly, PDF & Email