Una «vocación de servicio» y el «progreso de la provincia», el homenaje a los doce expresidentes de la DPZ

La DPZ homenajea a sus doce expresidentes democráticos otorgándoles la medalla de Santa Isabel

En la Diputación Provincial de Zaragoza hoy se respiraba un clima de reconocimientos, pero no de «premios personales» por labores realizadas, sino de gratitud a las doce corporaciones que acompañaron a la institución desde la Transición hasta la actualidad. Doce expresidentes homenajeados que este lunes han recibido la medalla de Santa Isabel, «la Medalla de Oro de la provincia de Zaragoza», por defender una «vocación de servicio» y fomentar el «progreso del territorio al margen de ideologías políticas».

Santa Isabel, aquella infanta que nació en el Palacio de la Aljafería y que desde entonces representa a la provincia de Zaragoza y, por consiguiente, a la DPZ, ha vuelto a ser la protagonista de una jornada cargada de simbolismo y valores «al servicio prestado a los ciudadanos». El nuevo Salón de Plenos ha sido testigo de la ceremonia en la que se ha honrado el trabajo de los doce expresidentes que presidieron la institución desde la Transición y durante toda la etapa democrática.

Los exdirigentes Hipólito Gómez de las Roces, María Pilar Salvo, Carlos Alegre, José Marco, Pascual Marco, José Ignacio Senao, Javier Lambán y Luis María Beamonte han recibido la medalla de Santa Isabel de manos del presidente de la institución, Juan Antonio Sánchez Quero. Un galardón que también han percibido las familias de los cuatro dirigentes ya fallecidos: Gaspar Castellano, Alfredo Collados, Fernando Peligero y Florencio Repollés. La emoción de Mª Dolores Prats, Enrique Collados, Mª Carmen Domeque y Concepción Lasheras, respectivamente, ha marcado su reconocimiento a título póstumo.

Un premio al «servicio prestado a los ciudadanos»

«Esta jornada tiene un significado tan especial, premiamos los valores y agradecemos los servicios prestados a la provincia de Zaragoza». Así lo ha manifestado el presidente de la institución, Juan Antonio Sánchez Quero, tras hacer hincapié en cómo han cambiado los municipios zaragozanos en los más de 40 años transcurridos desde la llegada de la Democracia. «Tras el Franquismo, en la mayoría de los pueblos no había infraestructuras básicas. Las vías de acceso eran deficientes, las redes de abastecimiento insuficientes y la pavimentación brillaba por su ausencia», ha reconocido.

Una situación que se revertió «gracias al apoyo prestado a los ayuntamientos por las diputaciones provinciales». «Hemos intentado con todas nuestras fuerzas paliar esas carencias y mejorar las condiciones de vida de los municipios. No ha sido fácil debido al acuciante problema de la despoblación, pero seguimos en el empeño», ha señalado Sánchez Quero.

«La DGA surgió en los sótanos de la DPZ»

En un año de celebración en el que se conmemora el 40 aniversario del Estatuto de Autonomía de Aragón, el máximo representante del organismo ha puesto de manifiesto el papel desempeñado por la DPZ durante la preautonomía. «Nace en esta sede provincial, de mano de su primer presidente Juan Antonio Bolea Foradada», ha recordado.

Precisamente, en la planta noble del edificio de la plaza España convivieron durante un tiempo dos presidentes: el dirigente de la DPZ y el de Aragón. «La DGA surgió en los sótanos de la DPZ», ha sostenido, tras recalcar que los primeros órganos de gobierno también se ubicaron en los sótanos del palacio provincial. «La sede del Ejecutivo autonómico fue cedida de forma gratuita por la institución en 1983», ha puntualizado.

Cuatro expresidente de la DPZ llegaron a ser presidentes de Aragón 

Por otra parte, han destacado que hasta cuatro presidentes de la DPZ llegaron a ser los máximos representantes del Ejecutivo de Aragón: Hipólito Gómez de las Roces, Gaspar Castellano, José Marco y el actual líder de la DGA, Javier Lambán.

Una circunstancia con la que ha quedado demostrado, según el propio Sánchez Quero, que las «diputaciones provinciales son instituciones de alta política que se nutren de municipalistas convencidos, y que pueden aportar lo mejor de su bagaje político a las instituciones básicas de todas las autonomías: el Ejecutivo y el Parlamento».

Los exdirigentes Senao y Marco defienden la labor de la institución 

Los discursos de los homenajeados José Ignacio Senao y José Marco han hecho una defensa de la institución marcada, sin embargo, con algunas reivindicaciones. El popular José Ignacio Senao, elegido presidente de la DPZ en 1995, ha recalcado la labor de los diputados, funcionarios y alcaldes. «Sin su colaboración la DPZ no habría sido un punto de encuentro entre los ayuntamientos», ha aseverado.

Como problemas a resolver, ha apostado por la despoblación, indicando que la «existencia de los municipios grandes está relacionada con la existencia de los municipios pequeños”. Sin olvidarse de los que ya no están, y reconociendo que «también estarán de celebración», Senao ha agradecido igualmente el esfuerzo de sus familias. «La dedicación era plena», declaraba.

«Zaragoza son 271 km cuadrados, 293 pueblos, más que 46 provincias de España, más que ocho comunidades, más que los 30 estados que componen los 193 integrantes que hay en la ONU». Este mensaje ha sido el enviado por el socialista José Marco para agradecer el premio recibido, no obstante, ha manifestado también que «no todo lo hicimos bien». «No hemos reconocido a Cervantes, y eso que dejó marcas en Aragón», ha lamentado.

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