Cae ligeramente la siniestralidad en las carreteras aragonesas en el primer semestre

Además de las 21 muertes en accidentes de carretera, Aragón ha sufrido 7 fallecimientos en entornos urbanos.

La siniestralidad en las carreteras aragonesas ha presentado un ligero descenso en lo que va de 2022. En total, se han lamentado 22 fallecimientos en accidentes de tráfico, uno menos que en estas fechas de 2021, teniendo en cuenta que, en esta ocasión, no ha habido ningún tipo de restricción a la circulación, como sí los hubo en el inicio del pasado año. En este sentido, la comparación con 2019, último sin pandemia, supone una caída de cinco víctimas.

Además, en estos meses de 2022 destaca que no se ha producido ninguna víctima mortal en las carreteras de la provincia de Teruel, por las cuatro que se registraban entre enero y junio de 2021. Por su parte, hay que lamentar siete víctimas en Zaragoza en otros tantos accidentes, cuatro menos que el pasado año, mientras que han repuntado en Huesca, con 15 muertes en doce siniestros, el triple de pérdidas que en 2021.

Precisamente, en la provincia de Huesca se han registrado los peores accidentes de la primera mitad del año. En concreto, el 11 de junio, tres vecinos de Sabiñánigo perdían la vida en una colisión frontolateral entre dos turismos en la A-136, a la altura de Biescas. Antes, el 13 de abril, un hombre y una mujer fallecieron al salirse de la vía por la A-140, dentro del término municipal de Binaced.

Siete muertes en entornos urbanos

A esas 21 trágicas muertes se les suman otras siete producidas en entornos urbanos, cuatro de ellas en Zaragoza capital, la última el pasado miércoles 27 de junio entre las calles Julián Sanz Ibáñez y Miguel Labordeta, en el zaragozano barrio de Delicias. Según datos de la Dirección General de Tráfico, el 43% de los siete fallecidos en ciudad tenía entre 18 y 24 años.

Por carreteras, la única vía que ha sufrido más de un accidente mortal es la A-1234, que une Monzón y Fraga, y que se ha cobrado la vida de dos personas en sendos siniestros en Belver de Cinca y Binaced. Sin embargo, la N-232 y la N-II, dos de los principales puntos negros de la Comunidad, no han lamentado ninguna víctima, mientras que las autovías A-23 y A-68 y la Z-40, que rodea la capital aragonesa, han registrado un fallecido cada una.

Precisamente, este viernes arrancaba la primera gran Operación Salida del verano, en un fin de semana en el que se esperan unos 315.000 desplazamientos por las carreteras aragonesas, siendo las grandes vías de alta capacidad, es decir, la A-2, la A-68, y la A-23, los principales puntos de afluencia de vehículos. Ante este importante número de vehículos que se moverán por la Comunidad, la DGT ha puesto el foco en tres grandes y básicas medidas de seguridad: no superar la velocidad máxima permitida, mantener la distancia de seguridad y apagar el móvil durante el trayecto.

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