Rodrigo Cortés se vuelve «Inmortal» y habla del amor, el cine y la infancia en la Filmoteca

"El amor en su lugar" es su última producción y ganadora del Feroz a mejor dirección

El primer libro que leyó Rodrigo Cortés fue «La metamorfosis» de Kafka cuando apenas tenía nueve años. Le llamaba la atención la portada, pero todavía más la idea de que un humano se convirtiera en insecto. En la casa del cineasta, tan gallego como salmantino y con algo de aragonés, pues su padre era de Alcañiz, sonaba Ella Fitzgerald y Creedence y, a hurtadillas, veía películas prohibidas como «Kung Fu contra los siete vampiros de oro» o «Las aventuras de Tom Sawyer». El pequeño Rodrigo Cortés no lo sabía pero años después se convertiría en un gran escritor, un gran director de cine y un gran productor. Se convertiría en tantas cosas que este jueves en la Filmoteca en el marco de «La Inmortal» el también escritor y presentador de televisión, Luis Alegre, decía que era «imposible de etiquetar». Pero es que Rodrigo Cortés no quiere que se le etiquete.

«El amor en su lugar» es su última producción. Ganadora del Feroz a mejor dirección, habla del teatro y del arte de unos judíos que vieron en las tablas el modo de arrojarle luz al terror nazi. Rodrigo Cortés hace cine que habla de ese amor, pero también otro asfixiante sobre cómo es estar enterrado. «Lo peor de hacer películas sobre cajas y otras sobre el gueto de Varsovia es que caes en la creencia de que ya no puedes sorprender, pero es un riesgo que hay que asumir», ha relatado Cortés.

La Filmoteca de Zaragoza acoge estos días el Campus de verano de Cine y Series La Inmortal, dirigido a estudiantes y profesionales de la comunicación y el audiovisual. Este jueves la Filmoteca estaba llena y es que las palabras de Cortés lo llenaban todo antes de pasar a la proyección de su película. «Yo hago de todo, no me gusta etiquetarme, intento no definirme porque de hacerlo hay que tener bastante cuidado en hacerlo. Simplemente hago eso en lo que creo firmemente porque no veo otra manera de hacer las cosas. Puedes fracasar o no, pero hay que hacerlo», ha confesado.

Y, por eso, Rodrigo Cortés cree mucho en lo que hace. Su película «Buried» fue ganadora de un Goya a mejor montaje y nominada a otros tantos y triunfó en Hollywood gracias a una apuesta arriesgada y decidida. Cuando se le pregunta a Cortés por aquella película que hizo que se adentrase en el mundo del cine, no sabe qué responder y es que «todas las películas que ves de pequeño te aportan algo nuevo porque te descubren cosas que no sabías. De mayor te vuelves cínico, pero todo te fascina cuando lo ves por primera vez», ha confesado.

Después de una charla enriquecedora en la que más de uno ha quedado fascinado, «El amor en su lugar» ha arrojado luz y una visión diferente de la lucha por la supervivencia.

Así, el campus La Inmortal finaliza este viernes con la presencia del realizador gaditano Jota Linares, que presentará «Las niñas de cristal», seleccionada en la sección oficial del Festival de Cine de Málaga.

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