Las negociaciones en secreto entre el COE y la Generalitat: «Ni puto caso a Zaragoza»

Ambos responsables se citaron en su día en el Pignatelli

El presidente del COE, Alejandro Blanco, negoció en secreto la candidatura a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2030 con Artur Mas y un alto cargo de la Generalitat imputado en varios procedimientos judiciales por delitos por corrupción. En esas conversaciones, desveladas este viernes por El Confidencial, se evidenció el escaso interés de los dirigentes catalanes por una candidatura conjunta por Aragón, pidiendo que no se hiciera “ni puto caso a Zaragoza”.

Esas palabras tuvieron lugar en noviembre de 2019, y, según El Confidencial, que cita informes de la Guardia Civil, Blanco pidió a sus interlocutores 400.000 euros que presuntamente iban a servir para hacer contrataciones «opacas». Las pesquisas ya han demostrado indiciariamente que el Govern usó la candidatura a los JJOO 2030 para canalizar dinero de forma irregular hacia fundaciones, colectivos y dirigentes de la órbita secesionista.

De hecho, el informe de la Guardia Civil no recoge ninguna mención de Blanco ni de los otros tres comensales (Artur Mas, el presidente de la Diputación de Girona y alcalde de Banyoles, Miquel Noguer; y el entonces secretario general de Deportes de la Generalitat y actual secretario de Acción Exterior, Gerard Figueras) a la necesidad de hablar con el Gobierno del Javier Lambán para que el proyecto avanzara de forma coordinada. El responsable del COE se centró en la comida en pactar los detalles del lanzamiento de la candidatura con Mas, Figueras y Noguer, según los investigadores.

Para poner en marcha la candidatura, Blanco reclamó presuntamente un pago inmediato de 400.000 euros. Mas, Figueras y Noguer se mostraron dispuestos a ejecutar ese desembolso. Plantearon que el dinero saldría de una empresa pública controlada por el Govern, Ferrocarriles de la Generalitat, encargada de la gestión de la red autonómica de transporte ferroviario. Noguer añadió que hablaría con los responsables de otras diputaciones para que cada uno hiciera una «reserva» añadida de dos millones de euros al año.

Tras esa comida, Gerard Figueras realizó varias llamadas telefónicas, en las que contó que Blanco le había propuesto realizar un acto en Zaragoza con la sociedad civil aragonesa, pero el exresponsable de Deportes de la Generalitat le preguntó por la necesidad de ese acto, añadiendo que no había que hacer “ni puto caso” a Aragón, porque “ahora dicen que sí y después…”.

En otra llamada, según la información de El Confidencial, Figueras llamó al fundador de una importante agencia de publicidad, AMT Comunicación, para explicarle la transferencia que iban a realizar al COE, con el objetivo de ofrecerles un encargo para lanzar la candidatura, de nuevo sin contar con el Gobierno de Aragón.

Estas informaciones salen publicadas después de que el presidente del COE haya acusado en reiteradas entrevistas al Gobierno aragonés de bloquear la candidatura por posiciones políticas, argumento que han utilizado incluso otras figuras como el exdeportista Pau Gasol o el secretario de Estado para el Deporte, José Manuel Franco. Mientras, la consejera de Presidencia de la Generalitat, Laura Vilagrà, atacaba al Ejecutivo por “anticatalanismo”.

Print Friendly, PDF & Email