Aplazan el juicio al acusado de matar a Katia por dormirse en la sesión tras drogarse en la cárcel

El acusado se durmió en el asiento // Foto: Laura Trives

Hoy tenía que comenzar el juicio a Rubén C.P. por acabar con la vida de su expareja Katia en un piso de Zaragoza el año pasado. Pero debido al estado somnoliente del acusado, la magistrada-presidente ha decidido aplazar la sesión a mañana. Una médico forense ha desvelado qué le pasaba al acusado, y es que este, en prisión provisional, habría consumido drogas o, según ha apostillado, podría haber tomado más medicación de la recomendada. “No está en condiciones para someterse a un juicio como este”, ha explicado la médico.

“La medicación que tiene prescrita no tiene que producir la situación que presenta en este momento. O ha sido un exceso de medicación que no sé cómo ha podido llegar a él o alguna sustancia tóxica en el sentido de una droga”, ha continuado. Y es que su estado no ha mejorado con el transcurso de la sesión. Ya en la lectura del escrito de acusación por parte del secretario judicial, el acusado ha cedido hacia delante y un policía ha tenido que recogerle de la camiseta y colocarlo en su asiento.

En la sesión de este lunes estaba previsto que el acusado declarara qué pasó el 23 de mayo de 2020 en una vivienda de Las Fuentes en la que asestó 64 cuchilladas a su expareja Katia. Pero ya la propia magistrada-presidente ha avisado: “No está en condiciones de declarar y no podemos continuar con el juicio”. Ha habido un receso de unos minutos y se le ha bajado a los calabozos del juzgado a ver si podía despejarse y regresar a la sala para ser interrogado. De casualidad, una médico forense presente en el juzgado ha evaluado su condición y ha recomendado a la jueza dejar el juicio por hoy y ya regresar mañana.

La sesión se ha tenido que aplazar a este martes // Foto: Laura Trives

Su abogada defensora, Carmen Sánchez Herrero, ha preguntado a la médico forense sobre el porqué de su estado “si en la cárcel no puede haber droga, tienen que protegerlos”. La médico ha sido rotunda afirmando que “en la cárcel se consume droga desgraciadamente y no lo podemos negar aquí”.

La Fiscalía pide para él 23 años de prisión por un delito de asesinato y nueve meses de prisión por un delito de quebrantamiento de condena. La acusación popular, ejercida por el letrado del Gobierno de Aragón, José Luis Gay, eleva la pena a 26 años de cárcel.

La defensa ha solicitado la eximente incompleta para su cliente al considerarlo una persona “drogadicta desde los 14 años” y que sufre un trastorno mental que en ese momento le produjo un brote psicótico y acabó con la vida de su expareja. Trató de quitarse la vida saltando desde un quinto piso pero cayó sobre una furgoneta y sobrevivió.

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