Pancho Varona: «Mi lugar natural en la tierra es a dos metros de Joaquín Sabina»

Pancho Varona
Pancho Varona, mano derecha de Joaquín Sabina, llega a La Casa del Loco de Zaragoza

Mario Benedetti fue, durante mucho tiempo, uno de los mejores amigos de Joaquín Sabina. Cuando el poeta quería molestar al cantautor, la frase era directa: “Joaquín, lo tuyo es mejor con música”. Y esa música, desde hace 40 años, tiene nombre y apellidos: Pancho Varona. La mano izquierda -ahora entenderán por qué- del cantautor español más universal del siglo XX llega este viernes a La Casa del Loco (21.30 horas) junto a La Banda del Pirata Cojo para tocar una vez más esas letras que todo el mundo conoce y explicar, de una vez por todas, los secretos que las hicieron posibles.

Pregunta.- ¿Por qué vuelve con esta Ruta Sabinera?
Respuesta.- Cuando a Joaquín le apetece descansar, yo prefiero salir a la carretera y recorrer ciudades, pueblos e incluso continentes con las canciones a las que le he dedicado 40 años de mi vida. No me canso de hacerlo y es algo que me sigue encantando.

P.- Cuesta imaginarle a usted sin Sabina, no es posible pensar en ustedes por separado.
R.- 40 años son muchos años. Nos ha dado para hacer muchas canciones, muchos conciertos y muchas giras juntos. Es mucho más de media vida. Gran parte de mi vida la he pasado junto a mi amigo Joaquín Sabina.

P.-¿Qué queda del Pancho que comenzó en los escenarios con 24 años?
R.-La misma ilusión. Preparo el viaje a Zaragoza igual que preparé uno hace 40 años, junto a Joaquín y Krahe, para tocar en el Teatro Principal. Creo que eso es lo más importante: mantener la misma ilusión y los mismos nervios por tocar en ciudades en las que ya has estado.

El concierto de Pancho Varona y su banda será este viernes

P.- Esta noche será en La Casa del Loco…
R.- Está bien, porque vamos en trío eléctrico. Las canciones van a sonar más a rock. Los teatros me gustan mucho, porque tienen algo de rito religioso el ver a la gente sentada en las butacas y en silencio. Pero cuando llegas a una sala, en la que hay sudor, baile, alegría y copas, y también tiene su gracia. También me gusta el punto distinto de los grandes estadios. Lo bonito de la música no es el escenario en el que la practiques, si no la música en sí.

P.- Con La Banda del Pirata Cojo es usted el frontman.
R.-¡Porque no había otro!

P.- Sin embargo, con Joaquín y otros artistas le vemos dando un paso al lado. ¿Dónde se siente más cómodo?
R.-Mucho mejor en la esquinita. Mi lugar natural en la Tierra es dos metros a la izquierda de Joaquín Sabina. Esto lo hago porque él para y yo quiero seguir actuando, pero yo donde de verdad me siento cómodo es preparando un concierto de Joaquín para que todo salga bien. No me gusta ser la estrella del equipo, prefiero ser el que reparte los balones.

P.-¿Le costó en algún momento adaptar el papel de secundario?
R.- No, qué va. A mí cuando Joaquín me contrató no tenía pretensiones de ser músico, yo pensaba en ser funcionario del Estado. Nunca soñé con una carrera en solitario. Siempre he pensado en ser el mozo de espadas, el consejero. A mí ese papel es el que me gusta de verdad. Me ha costado mucho más el dar el paso adelante y enfrentarme yo solo al público. Creo que ya no se me da mal.

P.-¿Cómo se ve el contraste de músicos con tanta trayectoria frente al nuevo mercado, que exige artistas de una sola canción?
R.- Son rachas y tendencias del mercado. En mi época también había artistas de un solo éxito. Hubo tiempo para el rock progresivo o sinfónico. En cada época se han llevado unas determinadas modas. Ahora se lleva hacer canciones que duran un corto invierno y que pasan a mejor vida. No existe la cultura del LP, como antes, que te exigías hacer un disco bueno entero para convencer a la gente. A mí me parece bien: esto pasará de repente, saldrá una cosa nueva y a todos nos parecerá una barbaridad. Yo, como músico, intento adaptarme a cada moda que llega, pero a pesar de todo sigo escuchando mi música de los años 70.

Varona llega a Zaragoza para presentar su nueva banda: La Banda del Pirata Cojo

P.- Y ustedes, ¿han cambiado en su forma de trabajar por culpa del entorno?
R.- Hemos intentado seguir con las fórmulas tradicionales. Porque así nos ha ido bien y nadie nos pide que cambiemos el formato. Joaquín es uno de los tipos más respetados del Estado, así que ni el público ni la compañía de discos le dicen cómo tiene que escribir. Nosotros no nos dejamos invadir por esas nuevas olas. Seguimos haciendo lo de siempre, porque es lo único que sabemos hacer.

P.- Su figura del secundario de lujo quizá se pierda hoy, en una época en la que todos tenemos seguidores y ‘likes’.
R.-Yo creo que ahora se nota más el trabajo de la gente que está alrededor. Gracias a las redes, seguramente. Yo no podía imaginar que era tan conocido como soy: me di cuenta cuando llegué a las redes y vi los miles de seguidores que tenía. Yo me di cuenta de que me conocía gracias a las redes, si no seguiría pensando que soy un anónimo. Me gusta que esta globalización de las noticias y los medios sea favorable a la gente que ocupa un segundo lugar en la vida.

P.- En la pandemia usted se acercó mucho más a su público por esas redes que tanto le gustan, tanto con unas clases de guitarra como con la sección “Lo que nadie sabe”, explicando algunos secretos de las canciones.
R.- Son canciones conocidas para toda la gente que va a los conciertos. Yo intento dar un plus y descubrir a la gente algún secreto o información que ellos desconocen. Ese plus me interesa mucho: siempre que leo biografías de grandes músicos me fijo en cómo, dónde y por qué hacían sus canciones. Ese boca – oreja me gusta mucho.

P.- Entre tanta canción, ¿hay alguna que exija que siempre esté en los repertorios?
R.- Joaquín elige tan bien el repertorio que todas las que elige son las que a mí me gustan. Por ejemplo, Peces de ciudad, nos emociona mucho en directo y no falla nunca en los conciertos, aunque no sea un gran single. A la gente le emociona y a mí aún me pone la carne de gallina.

P.- Sabina y Varona es un dúo inseparable. ¿Hay alguno parecido en la música española?
R.- Lo más cercano puede ser Serrat y Miralles, aunque estuvieron separados algún año. Fito Cabrales y Carlos Raya son una pareja indisoluble, aunque Raya haga muchas cosas para otros artistas. Son una pareja que tiene mucho que ver con lo que hacíamos Joaquín y yo. Pero creo que Joaquín y yo batimos un récord de 40 años sin tregua. Creo que nunca ha pasado algo así en la historia de la música española.

P.- La última es obligatoria: ¿se sabe algo de una vuelta de Sabina a los escenarios?
R.-Joaquín hace unas semanas dijo que quiere hacer algo en 2023. Hasta ahí sabemos. Sé que Joaquín está en casa escribiendo y eso es buena señal. Yo me quedo con eso: va a seguir escribiendo y vamos a seguir viajando.

Print Friendly, PDF & Email
Pancho Varona