La celebración del Encuentro Internacional de Folklore de Zaragoza pende de un hilo

El evento celebra su XXXI edición este año | Foto: Eifolk

La XXXI edición de Eifolk, el Encuentro Internacional de Folklore Ciudad de Zaragoza, vuelve a estar en el punto de mira una semana más. Después de darse a conocer que el Ayuntamiento de Zaragoza reduciría la partida destinada a la celebración del festival, los grupos municipales de la oposición reclamaron en el último pleno ordinario del mes de mayo que la sociedad municipal Zaragoza Cultural recuperase la aportación que se había realizado en años anteriores que se elevaba hasta los 50.000 euros.

Ahora, tan solo unas semanas después de salir aprobada dicha moción en la que también se instaba a contar con todos los apoyos técnicos y humanos con los que se había contado en ediciones anteriores, el director del evento, Ángel Martínez Quesada, ha afirmado que «por primera vez desde que se celebra Eifolk» se le ha comunicado que desde la organización, llevada a cabo por la Asociación Raíces del Folklore Aragonés, van a tener que acarrear con los costes que supone, entre otras cosas, el alquiler del Auditorio de Zaragoza.

«Desde el año 86, al ser coorganizador el Ayuntamiento, habían sido ellos quienes se encargaban de este tipo de costes, pero ahora parece que todo ha cambiado. Si no encontramos una solución pronto, antes del 15 de junio, Eifolk no podrá salir adelante», ha lamentado Martínez Quesada.

El director de Eifolk ha contado en todo este tiempo con el apoyo de todos los grupos municipales de la oposición de la izquierda, pero también con el de Vox. Ha sido precisamente en una rueda de prensa ofrecida este mediodía donde el grupo municipal de Podemos estimaba que, con referencias de datos en años anteriores, el coste que debería asumir Eifolk para poder celebrarse con los nuevos costes sería de unos 35.000 euros, dejando 15.000 euros para la organización e invitación de los grupos a la cita.

Precisamente la llegada de los diferentes grupos desde varias partes del mundo es uno de los mayores problemas a los que se enfrentaría ahora mismo el encuentro. «Nos hemos marcado como tope el 15 de junio para poder encontrar una solución. Hay que traer grupos de calidad que se encuentran dentro del denominado circuito ibérico ya que, después de actuar en Zaragoza, van a otras ciudades. Con tan poco tiempo de margen habrá grupos que no puedan organizarse o no se lo puedan permitir económicamente por la brevedad de los plazos para reservar esos viajes. Nuestra misión es hacer ciudad y eso es algo que necesita de una previa organización», ha insistido el director de Eifolk.

La oposición reclama una solución urgente

Al tratarse de un evento de gran calado en la ciudad y reconocido por la Unesco, los grupos municipales reclamarán en los próximos días una solución urgente para que este encuentro no desaparezca. En esta línea, Podemos Zaragoza ya ha solicitado la comparecencia de la vicealcaldesa, Sara Fernández, tanto en la Comisión de Cultura del próximo día 24 de junio, así como en el pleno ordinario del mes para exigir que «deje de engañar a la ciudadanía» y a que «garantice todos los medios técnicos y humanos para la continuidad del Eifolk, como se aprobó en la última sesión plenaria».

“La vicealcaldesa y el resto del gobierno Azcón mintieron a los organizadores del Eifolk, mintieron al Pleno y mintieron a todos los zaragozanos. Exigimos una rectificación inmediata. Es una decisión política hecha con mala fe y que puede suponer el fin de este encuentro de culturas», ha recriminado la concejal de Podemos, Amparo Bella.

Una queja a la que también se ha sumado posteriormente el grupo municipal de Vox. Su concejal, Carmen Rouco, ha tachado esta decisión de «incomprensible, intolerable e inaceptable» y ha insistido en que como no se pueda celebrar «por la incomprensible negativa de Sara Fernández a cumplir un acuerdo plenario», el equipo de gobierno «tendrá que dar explicaciones a más de 600 familias, al Pleno y a todos los zaragozanos».

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