La calle Laurel y El Tubo se hermanan para irse de tapas en un proyecto nacional

Ese proyecto unirá seis calles de bares de toda España para potenciar el turismo gastronómico. Foto: Laura Trives

Detrás de cada tapa y de cada uno de esos vinos que se pueden disfrutar en El Tubo de Zaragoza y en la calle Laurel en Logroño hay momentos de felicidad, disfrute, compañía y toda una experiencia turística. Y así lo han querido demostrar las dos ciudades hermanándose para irse de tapas en un proyecto nacional que une seis zonas de bares de toda España y que se ha presentado este jueves en la emblemática zona de bares de Zaragoza. Un proyecto que defiende la buena gastronomía e interconecta, además de a Logroño y a Zaragoza, la zona del lechazo de Aranda de Duero, la calle Ponzano en Madrid, la Gascona en Oviedo y la zona de Vegueta de Las Palmas de Gran Canaria.

«Todo aquel que viene a Zaragoza conoce lo que es El Tubo y ha pasado por aquí y disfrutado de una buena tapa. Este proyecto sirve para que las asociaciones de hosteleros de las zonas más emblemáticas de la ciudad creemos sinergias y compartamos experiencias, inquietudes, dificultades y también responsabilidades. La calle Laurel tiene la responsabilidad de representar a Logroño en el turismo gastronómico y nosotros en Zaragoza», ha asegurado Víctor Vicente, presidente de la Asociación de Hosteleros El Tubo.

Con la entrega de una Virgen del Pilar hecha en bronce por uno de los comerciantes del Tubo, las dos ciudades han sellado un hermanamiento que se ha celebrado con tapas y bebida para todos los asistentes. «La Laurel igual que El Tubo aquí en Zaragoza es una parte económica fundamental en Logroño y con este proyecto queremos ensalzar la gastronomía como una experiencia alternativa turística fundamental para la sociedad y para todos aquellos que se pierden por las rutas de bares y de tapeo», ha comentado Ricardo Madorrán, presidente de la Asociación de Hosteleros de la calle Laurel.

«Desde el Ayuntamiento de Zaragoza reivindicamos la importancia de la hostelería como reclamo turístico y revulsivo económico, por tanto estamos encantados de hermanarnos con Logroño y fomentar este proyecto nacional que pondrá Zaragoza en el mapa del turismo gastronómico. Además, ahora nuestra ciudad va a ser Capital Iberoamericana de Gastronomía Sostenible y la sostenibilidad es uno de nuestros valores más importantes», ha relatado la vicealcaldesa y concejal de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, Sara Fernández.

Doña Casta, El Champi, El Balcón del Tubo o La Terraza Libertad son algunos de los bares emblemáticos que llenan de vida El Tubo de Zaragoza. Un lugar lleno de historias y experiencias que ahora atraerá a todavía más curiosos gracias a esta iniciativa nacional. Así, el hermanamiento de las dos ciudades ha demostrado que una tapa y un buen vino son mucho más que eso y que la gastronomía es uno de los mejores reclamos turísticos

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calle Laurel y El Tubo