El BOE publica el permiso de Bruselas a la excepción eléctrica Ibérica y establece el 14 de junio para su inicio

El 14 de junio entrará en funcionamiento el mecanismo que España y Portugal han venido negociando con Bruselas

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este jueves la orden ministerial por la que se determina la fecha de entrada en funcionamiento de la conocida como ‘excepción Ibérica’ en el mercado eléctrico, estableciendo el martes 14 de junio para su entrada en vigor, después de que ayer miércoles la Comisión Europea diera su autorización definitiva.

De esta forma, el 14 de junio entrará en funcionamiento el mecanismo que España y Portugal han venido negociando con Bruselas con el objetivo de que el precio del gas, actualmente en niveles muy altos por la guerra en Ucrania, no determine el precio de la electricidad en los dos países de la Península Ibérica, ya que su exposición al gas ruso es mucho menor que en el resto del continente.

La entrada en vigor de este mecanismo está pendiente de la votación que precisamente este jueves tendrá lugar en el Congreso de los Diputados sobre la convalidación o no del real decreto del 13 de mayo, por el que se establece con carácter temporal este mecanismo de ajuste de costes de producción para la reducción del precio de la electricidad en el mercado mayorista.

La orden ministerial publicada este jueves en el BOE da publicidad también a la decisión tomada ayer miércoles por la Comisión Europea, que autoriza dicho mecanismo y fija como fecha de inicio del mecanismo de ajuste el 14 de junio.

En dicha fecha, explica la orden ministerial, los agentes internalizarán la cuantía unitaria del ajuste para la casación del mercado diario realizada para el día siguiente, 15 de junio. La medida se aplicará hasta el 31 de mayo de 2023.

Medida

La modalidad de la ayuda será el pago de una subvención directa a los productores de electricidad con el fin de financiar una parte de sus costes de combustible. El pago diario se calculará como la diferencia de precio entre el precio de mercado del gas natural y un límite máximo del precio del gas fijado en una media de 48,8 euros por megavatio durante el período de vigencia de la medida.

Más concretamente, durante los seis primeros meses de aplicación de la medida, el límite de precio efectivo se fijará en 40 euros. A partir del séptimo mes, este límite se incrementará mensualmente en 5 euros al mes, lo que dará lugar a un límite de precio de 70 euros en el duodécimo mes.

Se financiará con las rentas de congestión, obtenidas por el gestor de la red de transporte español como resultado del comercio transfronterizo de electricidad entre Francia y España, y con una cuota impuesta por España y Portugal a los compradores que se beneficien de la medida.

El precio de la electricidad resultante tras aplicar el mecanismo dependerá, principalmente, del precio del gas en el Mercado Ibérico del Gas (MibGas) y del precio del CO2.

Considerando 96 euros por megavatio para el gas y 80 euros tonelada para el CO2, el mecanismo dejará el precio medio del pool en menos de 130 euros por megavatio durante los 12 meses, frente a los más de 210 euros que se registrarían en su ausencia.

De este modo, la única electricidad que los consumidores pagarán a coste de gas será la producida con centrales de gas.

Esta reducción beneficiará a todos los consumidores de electricidad, tanto a los que tengan contratos con precios variables, indexados al pool -como el PVPC-, que lo notarán inmediatamente, como a los que tengan contratos con precios fijos, que lo percibirán si los renuevan o los cambian durante el año de vigencia del mecanismo. Únicamente los consumidores con contratos a precios fijos a largo plazo que venzan después del año de aplicación de la medida no se verán afectados por esta.

Así, el 37% de los hogares, acogidos al PVPC, experimentarán una reducción inmediata en las facturas. En el caso de la industria, la rebaja dependerá del grado de indexación al pool de sus suministros energéticos, normalmente mayoritarios.

Para los demás consumidores, con contratos de precio fijo, la rebaja final dependerá de las condiciones pactadas con la compañía eléctrica, pero obtendrán precios más bajos porque la medida reduce los precios mayoristas que sirven de referencia. Este efecto reductor en cascada también ayudará a contener el IPC, afectado por las tensiones en los costes energéticos.

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