Los secretos del Museo Diocesano salen a la luz en el Día Internacional de los Archivos

Los documentos del archivo diocesano de Zaragoza ocupan una larga recta de dos kilómetros. FOTO: Laura Trives

Todas las ciudades esconden millones de secretos tras las fachadas de sus edificios. En cada calle, en cada rincón y en cada casa hay una historia de la que se podría construir una novela o una película. Pero hay espacios en cada una de estas ciudades que concentran, en varias salas, siglos de historia y años de hechos que cambiaron su destino.

Este 10 de junio se celebra el Día Internacional de los Archivos, una cita imprescindible para todos aquellos que quieran saber más sobre el pasado. El archivo diocesano de Zaragoza protagoniza esta iniciativa con dos visitas guiadas por un lugar que está considerado “el archivo más importante del noreste de España”.

En dos citas de una hora y media de duración, los empleados del archivo diocesano de la capital aragonesa quieren dar a conocer una documentación muy variada en el tiempo y que cuenta con datos biográficos de algunos de los personajes más importantes de la historia del país. El conde de Aranda, el general Palafox o Francisco de Goya son algunos de los nombres que desfilan por los miles de papeles que componen una colección muy complicada de clasificar, pero cargada de información muy valiosa.

Un lugar lleno de historia

El director del Archivo, el sacerdote e historiador Juan Ramón Royo García, explica cómo dentro de su trabajo “lo que más me gusta es poder conocer de cerca el pasado de la Iglesia zaragozana y de la sociedad aragonesa y el contacto con los profesores e investigadores universitarios, sobre todo de la Universidad de Zaragoza”.

Royo García ha destacado que entre toda la amplia documentación que compone el archivo diocesano de Zaragoza se queda con “la partida de defunción del príncipe Baltasar Carlos” o unos informes de varios voluntarios de las guerras de Cuba y Filipinas “en los que detallan el traje típico aragonés, aunque nunca se menciona la palabra cachirulo”. En torno a las medidas, la cantidad de papel que compone el archivo es casi inimaginable: si se pusieran en fila todos los documentos, estos alcanzarían más de dos kilómetros de longitud.

Los usuarios del archivo

Desde 2010, han sido atendidos unos 1350 investigadores diferentes de forma presencial, que han hecho unas 2500 consultas a lo largo del año de promedio. El prototipo del investigador es un varón (60%), de Zaragoza ciudad (50%), que busca datos sobre su familia a través de la documentación parroquial de la ciudad o de los pueblos de la diócesis, o está interesado en conocer el pasado de su localidad de origen. Del resto de España destacan catalanes, madrileños y navarros. Entre los pocos usuarios extranjeros que han acudido en persona de nueve países de Europa y América, hay que reseñar a los franceses (28) y los estadounidenses (12).

Quienes se dirigen al archivo por correo electrónico desde otros países suelen ser franceses descendientes de aragoneses que buscan profundizar sus raíces o hispanoamericanos que buscan información sobre sus antepasados para poder solicitar la nacionalización.

Los profesionales son sobre todo de historia medieval y moderna y de historia del arte, que consultan datos de historia social, demográfica, etc. a través de los procesos, expedientes, visitas pastorales y otros tipos de documentos.

El archivo se encuentra en el Palacio Arzobispal, en la Plaza de la Seo, 5. Está abierto de lunes a viernes, de 9.30 a 13.30 horas, excepto el mes de agosto. Hay que solicitar cita previa, llamando por teléfono al 976 39 48 00 o por correo electrónico a archivo@arzobispadodezaragoza.org.

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