Lo miserable en una España que brilla: las pícaras malviven en el Principal con Aitana Sánchez-Gijón y Marta Poveda

"Malvivir" es una tragicomedia que estará desde hoy y hasta el domingo. Foto: Laura Trives

Elena de Paz es embustera, fugitiva, una falsa beata, comediante o dama perulera. Nació a palos y así morirá, pues no cabe otro futuro en la vida de una pícara. Elena de Paz conoce lo que es el amor con Montúfar, o el menos eso es lo que cree, pues lo suyo es una relación desgarrada y salvaje. «Malvivir» es su historia y la de todas esas pícaras del Siglo de Oro que se aferraban a su triste vida con uñas y dientes corrompiendo todos los códigos éticos y morales en una España que brillaba en la superficie, pero se pudría bajo ella. «Malvivir» llega este jueves, y hasta el domingo, al Teatro Principal de la mano de Aitana Sánchez Gijón y Marta Poveda. Dos actrices frente a quince personajes que hablan de miseria, suciedad y fango.

«Entre las dos hacemos todos los personajes que aparecen en la obra, algunos por duplicado, por lo que es un ejercicio de interpretación de espejo, de confiar en la otra. Puede que sea el reto interpretativo más grande al que me he enfrentado nunca, es muy físico, tengo un monólogo final al que llego casi boqueando, pero es estratosférico y muy bonito darles vida junto a Marta», ha relatado este miércoles en la presentación de la obra, Aitana Sánchez-Gijón.

Foto: Laura Trives

El Siglo de Oro tiene grandes novelas que hablan de pícaros como el Lazarillo de Tormes o Guzmán de Alfarache, pero se conoce poco de aquellas brujas, prostitutas, ladronas, alcahuetas, hechiceras o pordioseras que transitaban invisibles y desgraciadas por las cloacas de la sociedad. Este «Malvivir» de Ay Teatro pone el énfasis en ellas y extrae fragmentos y pasajes de obras de picaresca femenina como La Hija de Celestina, La niña de los embustes, La pícara Justina y también de tres letrillas y un romance de Quevedo.

«Este personaje tan fuerte y carismático como es Elena de Paz nos ayudaba a conocer a esas mujeres pícaras del siglo XVII, pero también nos permitía extrapolarlo al siglo XXI. Porque desgraciadamente hay muchas cosas que no han cambiado respecto a entonces. Una de ellas es el clasismo en este país y en este mundo en el que tanto tienes tanto vales. El clasismo sigue aquí, los de arriba, los de abajo y es extrapolable a cualquier ámbito de la vida», ha relatado Marta Poveda.

Dicen que la tragicomedia es la mejor manera de abordar el horror y la pena. Y «Malvivir» lo hace en una obra con gran exigencia física durante una hora y media llena de llanto y risa y de una ambientación cuidada con la música en directo de un «rabelín» que toca y canta en esa ciudad llena de penurias y éxitos, de ricos y pobres y, en definitiva, de contrastes. «Es una obra en la que hablamos del teatro social, el teatro para el pueblo, que muchas veces se puede ver identificado con las penurias de los pícaros y que se aleja igual que ellos de las altas clases de la sociedad», ha asegurado Aitana Sánchez-Gijón.

Después de una gira exitosísima y de llenar día tras día el Teatro Español de Madrid, las dos actrices aterrizan en el Principal (con entradas ya a la venta entre los cinco y los 25 euros) para demostrar que, a veces, para sobrevivir hay que sobrepasar los límites morales y éticos y que, al fin y al cabo, esas pícaras del Siglo de Oro no son más que mujeres libérrimas, fuertes y valientes que luchan contra su desdicha.

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