Una operación salida de gran calado: el Real Zaragoza quiere y debe aligerar fichas

La plantilla maña cambiará de caras en la nueva temporada. Foto: Real Zaragoza

Como cada verano, los clubes se ponen manos a la obra para tratar de confeccionar su plantilla idónea, aunando mimbres que, eso sí, entren dentro del afamado techo salarial que impone LaLiga. El del Real Zaragoza subirá de los 5,7 con los que contó la pasada campaña, aunque todavía está por confirmarse la cifra definitiva con la que contará. Lo que sí es una obviedad, cuya maquinaria debe arrancar con premura, es que la operación salida alcanzará importantes cotas dada la gran cantidad de futbolistas con contrato.

De hecho, en el primer equipo, a día de hoy, son 28 los jugadores que arrancarían con contrato en vigor la pretemporada del 4 de julio. Eso sin contar a hombres como el guardameta Carlos Azón, el lateral Ángel López, o los atacantes Puche y Carbonell. Este overbooking de fichas evita a día de hoy un gran desembarco de incorporaciones, puramente necesarias con el ojo centrado en especial en la parcela ofensiva del equipo, con escaso colmillo en la campaña que finalizó hace unos días.

En portería, Cristian Álvarez y Álvaro Ratón mantienen contrato en vigor. El rosarino es un fijo en la plantilla, mientras que el gallego, eterno suplente, está pendiente de ver si el club incorpora o no competencia para Cristian, lo que le dejaría sin hueco en el plantel. Mientras, Azón, que ha permanecido cedido en el Tarazona, no tiene claro su futuro, si estará vinculado a una nueva cesión o a militar en el Deportivo Aragón en Segunda RFEF.

En la zaga, el regreso de Clemente suma un cuarto central en la nómina de especialistas junto a Jair, Lluís López y Francés, aunque su futuro, tras no cuajar en exceso su cesión al filial de la Real Sociedad, queda en entredicho tras dos préstamos consecutivos al conjunto txuri urdin y previamente al Logroñés. Dudas existen también en el lateral derecho, con Gámez como indiscutible, Ángel López como promesa emergente y Vigaray, cuya recuperación se valorará en pretemporada tras superar una grave lesión. Por su parte, tres son los laterales zurdos con los que cuenta Carcedo: Chavarría, que rechazó una primera oferta de renovación; Nieto, tras una mala temporada; y Lasure, la mejor noticia del final de temporada.

Sobrepoblación en el centro del campo 

Si hay una zona de la plantilla con exceso de fichas, esa es el centro del campo. Que cuenten realmente para Carcedo están Francho y Grau, conociendo también que Zapater seguirá una temporada más en el cuadro blanquillo y que la notable temporada de Marc Aguado, cedido en el ascendido Andorra, le abre las puertas de par en par a poder quedarse en el equipo.

Buyla y Bikoro deberán buscar de nuevo una salida, al igual que Javi Ros, mientras que el alto salario de Petrovic le convierten en una ficha prescindible. Por delante de ellos, Vada, máximo goleador junto a Azón de la temporada, y Eugeni, incorporado en el mercado invernal. En principio, los dos comenzarán la pretemporada con el Real Zaragoza.

Incógnitas que se trasladan también a las bandas. Bermejo ha recibido una oferta de renovación y todo está encaminado a su continuidad. Además, Larra ha completado un notable año en el descendido Amorebieta y se valorarán sus opciones de seguir en el equipo. Por la banda zurda, se busca salida a Narváez, que no renovará, y tres años de contrato son los que le restan a un Sabin Merino que no ha convencido a nadie en su primer medio año con la blanquilla. Puche puede dar el salto al primer equipo mientras que a Carbonell, cuya cesión al Real Madrid no ha sido un éxito ni mucho menos, se le espera en pretemporada.

Faltan piezas arriba

Iván Azón y nadie más. Es con lo que cuenta Carcedo a día de hoy, teniendo en cuenta que Nano Mesa y Álvaro Giménez ya han regresado de sus respectivos préstamos. En este sentido, Vuckic ha convencido al Rijeka y lo normal es que se lo terminen quedando; y Baselga ha cuajado un buen sprint final en el Zamora, compartiendo ataque con ex zaragocistas como Yanis y Dongou. Eso sí, apunta a salir cedido de nuevo.

Con este panorama, rondan la decena los movimientos de salida que el Real Zaragoza deberá acometer en los próximos días para aligerar el número de fichas e ir liberando masa salarial para, así, dar espacio a las nuevas incorporaciones que necesariamente han de llegar en el periodo estival.

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