El Hogar de Mayores San Blas organiza una semana cultural en un intento de recuperar la normalidad

La consejera ha asistido a la semana cultural del Hogar de Mayores San Blas

Relatos breves, fotografía e incluso billar: ningún hobby se resiste a los usuarios del Centro de Día y Hogar de Tercera Edad San Blas de Zaragoza, que ha arrancado este lunes su Semana Cultural con la visita de la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales del Gobierno de Aragón, María Victoria Broto. El primer acto de esta singular semana ha sido la entrega de premios de los concursos, en los que los mayores han demostrado que todas estas dotes no entienden de edad.

Más de 9.000 personas mayores con una media de edad de 84 años forman parte en la actualidad de esta residencia que solo el año pasado consiguió alrededor de 300 nuevos socios, casi una decena de personas a la semana. Un perfil que ha evolucionado, porque “ya no es el abuelo que viene a jugar a las cartas”, ha explicado la directora del centro, Purificación Delgado, “sino que demanda actividades nuevas, como nuevas tecnologías, yoga, taichí o mindfulness”. Una generación “muy preparada” para la que Delgado asegura “siempre tendremos las puertas abiertas”.

Esta semana cultural surgió como un intento de normalizar, poco a poco, la situación en estos centros después de la pandemia, una normalidad que “por el momento se ha alcanzado en un 75%”, ha explicado la directora. “Pensamos que era el momento adecuado para olvidar los malos momentos que hemos pasado y recrearnos en que la vida sigue y en que nosotros seguimos aquí”, ha añadido.

Actividades presenciales de manualidades y diferentes actuaciones con grupos del centro van a protagonizar esta semana que ha arrancado con la entrega de trofeos y diplomas, de la mano de la consejera, y la actuación de la Coral. El martes llegará el turno de un grupo de baile en línea; el miércoles tendrán lugar dos actuaciones de teatro; el jueves la banda del centro dará el toque musical mientras que el viernes el grupo de variedades pondrá el broche de oro a todas estas actividades.

Fue precisamente el de San Blas el primer Hogar de Mayores que tuvo que cerrar hace algo más de dos años, cuando la covid paralizó nuestro país. Un dato que María Victoria Broto ha querido recordar porque “después de la tragedia teníamos muchas ganas de volver a estar de celebración”.

Proceso de transformación

Broto ha hecho balance de las actividades que se han llevado a cabo este curso en los 31 Hogares de Mayores que conforman la red del IASS en todo el territorio aragonés y que están llegando a su fin en este mes de junio. Un total de 2.319 personas han participado en las actividades de Envejecimiento Activo, un programa financiado por el Fondo Social Europeo a través de la asignación adicional de fondos React-UE.

También se han financiado con estos fondos los grupos de formación a personas cuidadoras del Programa de Promoción de la Autonomía Personal (PAP), en el que han participado 213 personas. A ellas hay que sumar los 472 usuarios del PAP, mayores dependientes leves y moderados, o mayores en situación de fragilidad que están recibiendo atención en estos momentos. Asimismo, los grupos socioterapéuticos del programa Cuidarte han contado con 181 participantes, repartidos en 27 grupos.

Este lunes ha tenido lugar la entrega de trofeos y diplomas de la semana cultural

Fruto de este proceso de renovación, se prevé equipar al Hogar de San Blas con una nueva aula de informática con 15 equipos fijos, monitor interactivo y conectividad de imagen y sonido para hacer videoconferencias, así como la instalación de wi-fi en el centro. Esta actuación se financiará con Fondos Europeos Next Generation procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.

Por otro lado, la consejera ha subrayado las medidas planteadas por la DGA con el Plan del Mayor “Generación de Cambio”, que pretende adecuar los centros y servicios a las necesidades y demandas de los nuevos usuarios. “Queremos que los mayores entiendan que el Hogar es el sitio donde van a ahuyentar la soledad, donde se van a encontrar bien, donde van a socializar y realizar actividades cognitivas, pero también otras muchas en las que van a poder cumplir sueños”, ha comentado Broto.

A este respecto, la consejera ha asegurado que “gracias a semanas culturales como esta, los mayores están perdiendo sus miedos”. Y es que por mucho que estas personas dejen de trabajar “les quedan muchos años de vida por delante después de la jubilación, un espacio de tiempo perfecto para que la generación que ha llevado a cabo el cambio en este país comience a luchar y perseguir aquello con lo que siempre han soñado”, ha concluido.

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