Belchite invita a la sociedad aragonesa a participar en la rehabilitación del Pueblo Viejo

El objetivo de las jornadas es reivindicar el Pueblo Viejo de Belchite. Foto: "Slowdriving" Aragón

La recuperación y el respeto a la memoria democrática sigue siendo una asignatura pendiente en la sociedad española. Planteado como un problema a resolver en los próximos años, Belchite quiere ser referencia en este apartado. Así, el municipio zaragozano ha iniciado hoy las dos jornadas de un proceso participativo que quiere ser la mecha que encienda la resignificación y la rehabilitación del Pueblo Viejo de Belchite.

El programa organizado estructura y pone al servicio de la ciudadanía un foro de debate en el que se tratará la preservación y gestión de Belchite 85 años después de su destrucción. Este reto se abordará desde la perspectiva histórica, analizando la estructura arquitectónica, teniendo en cuenta factores que inciden sobre la conservación patrimonial y abordando las posibles vías de actuación, incorporando a los principales agentes implicados en este proceso desde el ángulo de la memoria.

La Administración central destinará una partida de siete millones de euros a la resignificación y recuperación del pueblo viejo de Belchite, cuyas actuaciones se desarrollarán entre 2022 y 2026. Asimismo, para 2022 hay incluida una partida económica de 80.000 euros que permitirá lanzar un concurso de ideas, en el que primarán los criterios arquitectónicos para desarrollar posteriormente la intervención.

En la presentación del ciclo han participado la directora general de Patrimonio Cultural de la DGA, Marisancho Menjón, y el director general de Memoria Democrática del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Diego Bláezquez. Estas jornadas están organizadas por el gobierno autonómico aragonés, el Ministerio de la Presidencia y el Ministerio de Transportes.

Colaboración institucional y ciudadana

La primera de las conclusiones que han dejado clara los participantes es la necesidad de que todos los agentes interesados participen en las jornadas, para poder dar a conocer todas las opiniones existentes en torno al futuro del Pueblo Viejo de Belchite.

Menjón ha destacado que son “unas jornadas técnicas sobre el futuro del pueblo y las opciones de intervención que existen”. Dos días en los que se escuchará a diversos expertos pero que también tienen el ojo puesto en “experiencias previas que ya han funcionado en Aragón y en otros lugares”. La directora general de Patrimonio ha cerrado su intervención pidiendo que el foco se dirija a la parte urbana del Pueblo Viejo de Belchite, ya que “las viviendas particulares son las que más han perdido y las que necesitan antes una intervención, porque algunas ya están desafiando las leyes de la física”.

Por otro lado, Diego Blázquez ha asegurado que el objetivo primordial de las jornadas es “recibir las ideas que la sociedad, los expertos y los técnicos tienen sobre el futuro del Pueblo Viejo”. “Queremos poner en valor el patrimonio con el que cuenta Aragón, que es todo un testimonio de lo que es la guerra, la violencia y la intolerancia política”, ha comentado el director general de Memoria Democrática, que ha deseado que el proyecto finalice convertido “en una herramienta de futuro para construir valores”.

“Es un proceso largo, en el que estas jornadas son el primer paso. Este año se tiene que celebrar el concurso y en los próximos años se va a realizar la intervención de forma integral”, ha resumido Blázquez, que también ha confirmado que la potente inversión económica se realiza por la dimensión “global” que tiene esta rehabilitación del Pueblo Viejo de Belchite.

Dos días para repensar el futuro de Belchite

Multitud de expertos encabezan unas jornadas en las que se quiere dilucidar cómo será el futuro del Pueblo Viejo de Belchite. Tras la presentación, realizada por Menjón y Blázquez, la primera de las mesas redondas ha versado sobre el derecho a la verdad y la importancia de reconstruir aquellos lugares que fueron destruidos por la guerra.

Tras este primer debate, la segunda mesa redonda se ha centrado en los edificios y construcciones que resisten todavía, bajo el título “Arquitectura de la Memoria: de la Victoria a la Verdad”. Ya en horario vespertino de este 6 de junio, las jornadas han abordado la problemática de la preservación y la capacidad que este tipo de intervenciones tienen de convertir las ruinas en un reclamo de justicia.

La segunda de las jornadas viaja hasta Belchite, con una visita al Pueblo Viejo. La programación del ciclo se completa con la última mesa redonda, que reunirá el 7 de junio a algunos expertos con la sociedad civil de Belchite, para conocer de primera mano la resignificación que los vecinos quieren para su Pueblo Viejo.

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