El autor de la brutal paliza a un policía en un autobús de Zaragoza queda libre tras un acuerdo

La agresión se hizo viral en Internet tras ser grabada por una pasajera

El joven que agredió a un policía fuera de servicio tras recriminarle que no llevara la mascarilla en un autobús, en plenas Fiestas del Pilar, ha llegado a un acuerdo en el que pese a que se le condena a dos años y medio de prisión, queda libre y no tendrá que volver a la cárcel. El autor de la paliza, por la que el que agente sufrió traumatismo facial y múltiples hematomas, permanecía en prisión provisional desde octubre de 2021. La agresión se hizo viral en Internet tras ser grabada por una pasajera.

El acusado de esta brutal paliza, que ha reconocido los hechos, ha llegado a un acuerdo tanto con la Fiscalía como con las acusaciones tras la entrega de 12.385 euros de indemnización al agente. Por esto se le ha aplicado un atenuante cualificado. A lo que se añade que, al no superar los dos años ninguno de los dos delitos que se le imponen, no es necesario que vuelva a prisión.

Bilal Moujami, de nacionalidad marroquí, estaba viviendo en España con un pasaporte suizo falso hasta que ocurrieron los hechos. Tras comprobar la repercusión que había tenido, el joven se refugió en Alicante hasta que la Policía Nacional descubrió su paradero y le detuvo. A partir de ahí, ha permanecido en prisión provisional desde el pasado mes de octubre.

El acusado, que ha reconocido los hechos este viernes ante el juez, propinó una paliza a un Policía Nacional fuera de servicio que le recriminó que no llevara puesto el tapabocas durante un trayecto de bus.

Antes del acuerdo, Fiscalía pedía para el acusado cinco años de cárcel por un delito de atentado a agentes de la autoridad y uno de lesiones, con el agravante de ensañamiento. Sin embargo, todas las partes personadas han aceptado el acuerdo, sobre todo, con la condición de que el autor de la brutal paliza no vuelva a delinquir en un periodo de tres años y medio.

La abogada del sindicato policial SUP, María Pilar Sangorrín, que formaba parte de la acusación, ha reconocido que ha sido difícil llegar a un acuerdo. “Ha sido complicado llegar a un acuerdo porque el agredido era un poco reacio a que se le pusiera en libertad, consideraba que tenía que cumplir más pena, pero legalmente con este acuerdo no se podía alargar más”, ha explicado.

Este caso provocó la indignación ciudadana de toda España tras colgarse y propagarse por las redes sociales un video del suceso. El policía tuvo que pasar por el quirófano para tratarse la rodilla y entre las secuelas le han quedado constantes dolores de cabeza. El acuerdo se ha alcanzado en la Ciudad de la Justicia de Zaragoza.

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